jueves, 7 de junio de 2007
Distinta similitud
Al mediodía he comido con mi jefa, la directora de la resi y hemos compartido experiencias de nuestras vidas: que si maridos, que si separaciones que si hijos, que si padres, amigos, viajes, vacaciones....nuestras experiencias eran distintas, pero en el fondo eran las mismas y curiosamente, nuestra forma de reaccionar ha sido muy similar.
Esto avala la teoría de la psicología del eneagrama (si os interesa tengo vinculada alguna página web sobre ella) que dice que todos los seres humanos nos podemos dividir en 9 tipos de carácter, basados en los pecados capitales entendidos como pasiones (9 y no 7... no sé qué Papa decidió eliminar dos de ellos no sé porque razón): Ira, Orgullo, Vanidad, Envidia, Avaricia, Miedo, Gula, Lujuria e Ignorancia.
La cosa no es tan simple como parece, entre otras cosas porque lo habitual es que aquella pasión que más negamos y odiamos suele ser la nuestra y se desarrolla en los primeros años de la niñez, de los 0 a los 7 años, como bien indicó nuestro querido Freud. Ese desarrollo es causado por las experiencias que vivimos en el seno familiar como mecanismo de defensa para nuestra supervivencia, en busca del amor y aceptación de nuestros progenitores.
De mayores esos mecanismos de defensa se convierten en las neurosis que todos tenemos, base de nuestro carácter y de nuestra sombra, esa parte inconsciente que nos domina sin que nos enteremos.
Y ahí encuentro yo la explicación de esa paradoja que es que todo ser humano es único e irrepetible y al mismo tiempo tan similar a todos los demás.
Y seguiría escribiendo sobre el tema, pero mi tiempo en el ordenador se ha agotado y le toca el turno a mi hijo.
Ciaoooo
martes, 5 de junio de 2007
Trivialidades
¿He dicho ya que me gusta mi trabajo? Curiosamente, cuando acabo la jornada laboral, salgo cansada y al mismo tiempo llena de energía. Genial. Mis ancianitos son la ostia. Los adoro, cada día más.
Tengo el pelo rizado y lo suelo llevar suelto. Hoy tenía tanto calor que, sin ni mirarme en el espejo, me he hecho un moño para liberar la nuca. Nunca lo llevo así. El resultado me ha gustado tanto que lo voy a adoptar, al menos en verano.
Para acabar, y haciendo referencia al post anterior sobre los maltratos, deciros que el tema me ha revuelto emocionalmente. Ayer por la noche lloré en mi cama y hoy me despertado dándome cuenta de que creía tenerlo cerrado y no....lo cual me ha servido para reafirmarme en mí misma y posicionarme aún más contundentemente en el NUNCA MAIS (emulando a los galleguiños y a Tootels). Porque yo lo valgo; hoy me siento más fuerte que nunca. Para que veáis lo que puede aportar un blog y el contacto con vosotros.
Buenas noches blogueros
lunes, 4 de junio de 2007
Más sobre el maltrato
A vueltas con los malostratos. Ahora dicen que la mujer rechazó toda ayuda. La noticia de hoy se contradice con la de ayer. Una vez más, los medio informativos parece que desinforman más que informar y nos hacen comulgar con ruedas de molinos.
No sé, no tengo ni idea de cuál es la versión auténtica y la víctima ya no está aquí para sacarnos de dudas. Poco importa, a ella seguro que menos que a nadie. Aún y sin saber qué pasó de verdad en cuanto a ella se refiere, la noticia de hoy me da pie a otra reflexión, a otro aspecto del problema de la violencia de género que a menudo pasa desapercibido: la actitud de la víctima, la dificultad, a menudo, en apartarla de su agresor.
Es frecuente, demasiado, que una mujer que ha logrado tomar la decisión de denunciar a su agresor o que ha escapado y se ha refugiado en alguna casa de acogida para mujeres maltratadas, retire la denuncia o vuelva con su agresor, por no hablar de las que nunca denuncian ni hacen nada.
La autoestima de estas mujeres está tan bajo tierra que a veces incluso creen merecerse lo que reciben. En otras ocasiones, relatan que prefieren eso a ser ignoradas o que esa es la forma de su pareja en demostrarles que las quieren: si no la quisiera no la pegaría y simplemente la dejaría.
En otras, el miedo a las consecuencias es tan aterrador que no osan nada y a veces tienen hasta a su propia familia en contra: es su marido y tienen que aguantar.
Una de las características habituales de los agresores es que, fuera del hogar, son encantadores, auténticos seductores, amables, divertidos y atentos. Esa circunstancia hace aún más difícil la situación de las víctimas, que se sienten solas e impotentes, sin fuerzas para iniciar una guerra en la que el entorno les va a dar la espalda.
Y si hay hijos... peor todavía: algo en su interior les frena a la hora de denunciar: es el padre de sus hijos y ellos también van a sufrir las consecuencias de ese acto y la van a juzgar duramente, antes o después, por apartarlos del padre y por hacerles pasar por tan dura situación. Hay maridos maltratadores que son adorados por sus hijos.
Y puestos a hacer, ¿qué hay del maltrato psicológico que no deja huella física? En esta modalidad, el maltrato puede ser en los dos sentidos: de hombre a mujer y de mujer a hombre; de hombre a hombre y de mujer a mujer; de padres a hijos y de hijos a padres. Todo vale.
En los últimos años de mi matrimonio yo sufrí maltrato psicológico y no me enteré hasta dos años después de separarme.
Meses después de la separación leí una Contra de La Vanguardia de una entrevista a una psicóloga que había escrito un libro llamado "El acoso moral". En la presentación que hacía, describía las características principales de los acosadores, de los maltratadores psicológicos, de los también llamados "vampiros seductores". Me tuve que sentar en el suelo, mareada, al comprobar que de los 10 puntos sugeridos por la autora, mi marido coleccionaba 9. De repente, muchas cosas tomaron sentido y en mi cabeza se agolpaban recuerdos de conversaciones, situaciones.... era tan duro que aparqué el tema.... hasta que, estudiando Trabajo Social, tuve una asignatura en la que se tocaba ese tema, con una detallada descripción de las características de los maltratadores. Ahí ya no me escapé. Con mucho dolor comprobé y acepté que yo había sufrido maltrato psicológico. Me sentí muy mal, surgían sentimientos de culpa por haber sido tan gilipollas, tan débil, por haber facilitado, con mi actitud, ese trato... porque soy de las que cree que todos somos responsables ante todo de nosotros mismos, sin echar todas las culpas en los demás. Si yo sufrí ese maltrato, tuve mi parte de responsabilidad y asumir eso fue muy duro, aunque ha sido, finalmente, la clave para que no se repitiera la historia: mirar hacia mí misma y aceptar esa parte de mí.
Ya no me siento culpable. En cada instante de mi vida he hecho lo que he podido o sabido y si no lo he hecho mejor es porque no sabía como hacerlo. Yo tomé la decisión de separarme, aún y sin haber aceptado que era maltratada, lo único que sabía era que no quería seguir viviendo de aquella manera. Recibí ayuda psicológica y mi familia cerró filas a mi alrededor. Los amigos desaparecieron: él era encantador y nadie entendió que yo renunciara al "marido perfecto" y además con dinero; mis hijos se me tiraron encima y me acusaron de destrozarles la vida. Él siguió machacándome todo lo que pudo mientras vivió, incluso después de muerto, en su testamento.
Hoy puedo decir que estoy orgullosa de estar donde estoy, mis hijos han entendido mi decisión, he rehecho mi círculo de amigos y soy autónoma económicamente. A él... lo he perdonado y me he perdonado a mí misma. He podido, gracias a un intenso proceso terapéutico, entender profundamente lo que a él le llevó a ser un maltratador y a mí a ser una víctima. Y ahora yo también soy terapeuta.
A menudo oigo a gente que dice que no entiende cómo una mujer puede llegar a dejarse machacar de esta manera sin hacer nada, sin rebelarse.
Yo sí lo entiendo.
Una genial iniciativa
Lo vi en primer lugar en el blog de Pitote y hoy lo encuentro en el diario digital. No he podido resistirme a incluirlo también en mi blog, más que nada porque yo trabajo con ancianos y esta iniciativa me parece genial.
En nuestra sociedad apartamos a los ancianos como trastos viejos que ya no sirven para nada, denigrando su dignidad, su sabiduría, su experiencia.
Ellos tienen mucho que decir, más que nadie y una sociedad que obvia a sus mayores es una sociedad enferma.
En este caso, ellos han decidido hacer su propia revolución y se han puesto a cantar, demostrando al mundo que están vivos hasta que se demuestre lo contrario.
En honor a la verdad, no puedo dejar de decir que últimamente, al menos en la resi donde yo trabajo, los ancianos que llegan están muy, muy deteriorados, sea físicamente, sea mentalmente, lo cual significa que las familias no se deshacen de ellos a la mínima que pueden sino que los ingresan cuando realmente están agotados y se dan cuenta de que ellos solos no pueden cuidarlos. Cada día funciona mejor el servicio de atención domiciliaria (SAD)y eso redunda en retrasar o eliminar la posibilidad del ingreso en una residencia.
Dudo que mis ancianitos, la mayoría con demencias varias o limitaciones cognitivas y físicas importantes lograran nunca algo parecido a este vídeo, pero no descarto intentar hacerles aprender una canción y que algún día la canten juntos. No es cuestión de que logren ningún éxito en las listas de éxitos (jeje) sino de que realicen una actividad que los va a estimular, divertir y hacer su vida un poco más alegre.
Si decido hacerlo, compinchada evidentemente con mis compañeros del curro, ya os contaré!!!
En todo caso, a mí me ha encantado el vídeo de The Zimmers, me encanta ver a esos ancianitos moverse al ritmo de la música y observar sus caras de felicidad.
domingo, 3 de junio de 2007
MALOSTRATOS

http://www.lavanguardia.es/gen/20070602/51357128331/noticias/una-mujer-a-la-que-se-le-habian-negado-medidas-de-proteccion-muere-asesinada-por-su-pareja-ertzaintza-vitoria-bilbao-lakua.html
Esta noticia aparece en La Vanguardia de hoy. No es nueva, no es la primera vez y por desgracia, dudo de que sea la última. Pero antes de seguir con la típica denuncia sobre algo que por repetitivo y gravísimo ya cansa, leed la última parte de la noticia:
La Policía Vasca continuaba hoy por la tarde con la investigación pertinente para aclarar el suceso, habiéndose comprobado que la mujer había presentado con anterioridad varias denuncias de maltrato contra su pareja, aunque seguían conviviendo juntos. Además, la fallecida había solicitado medidas de protección el pasado mes de diciembre, que fueron denegadas por el Juzgado.
Al leer esto, me ha saltado inmediatamente a la vista el hecho de que aún convivieran juntos. A continuación he pensado que si tan grave era el tema, ¿porque no tomaba ella la primera medida de seguridad y se iba de casa? ¿Habría el juez tenido en cuenta esa circunstancia para denegarle las medidas de seguridad?
Me he dado cuenta de que he tenido la reacción de justificar la decisión del juez y de responsabilizar a la mujer de su propia muerte a manos de su pareja.
¡Qué fácil es juzgar a los demás desde una página de diario o desde una pantalla de ordenador! Por la información que se nos facilita es imposible saber lo que estaba viviendo esa mujer, lo que sentía, pensaba, sus miedos, indecisiones y todo lo que pasaba en su interior y las razones que pudiera tener para permanecer en el domicilio con su agresor.
Los lectores de noticias nos erigimos a menudo en jueces de sus protagonistas sin saber nada de ellos, sólo lo que plasman los periódicos que suele ser el relato de hechos concretos, con suerte de forma objetiva, y sino con la visión subjetiva del que escribe. Gran tendencia tenemos a juzgar a los demás por sus actos o no-actos sin saber de la misa la mitad, incluso en nuestra vida diaria, con la gente que nos rodea.
Poderosas razones tenía esa mujer para denunciar a su pareja y su muerte así nos lo dice. ¿Los motivos por los que no se fue de casa? Puedo ponerme a imaginar muchos, pero serán producto de mi mente y quizás en alguno acierte. La pura realidad es que no los sé, pero haberlos, los había y sospecho que muy contundentes.....
¿En qué se basa un juez para dictaminar si concede o no protección a una mujer que denuncia a su pareja por malostratos? ¿Se basa sólo en lo que dice la denunciante, comprueba algo de lo que explica, hace algún tipo de estudio psicológico??
Hace años conocí trabajando a una chica que me contó que vivía aterrorizada por su ex-novio que la amenazaba de muerte y que lo había intentado en varias ocasiones sin éxito. La seguía cuando ella andaba por la calle, con su coche y un día casi la atropella. La llamaba, le enviaba notas amenazantes, si ella no volvía con él. Ella lo había denunciado muchas veces a la policía y sólo conseguía que le dijeran que mientras no hubiera una agresión física real, no podían hacer nada.
Vicky murió. Su ex consiguió enamorar de tal modo a otra mujer que ésta, siguiendo las órdenes de él, se plantó un día delante de Vicky cuando ella salía de su casa y le tiró ácido en la cara. Además de desfigurarla por completo (era guapísima), tragó parte del ácido y murió abrasada por dentro.
Él huyó a Brasil y la otra mujer fue condenada.
sábado, 2 de junio de 2007
Volverá
La tuve ayer por la noche y desapareció. La neura es la neura y es poderosa. El ego siempre encuentra resquicios por los que infiltrarse cuando se ve amenazado.
Pero ya la he probado, la he sentido, la he vivido. Sé que volverá. No sé cuándo ni cómo, esas cosas siempre llegan por sorpresa, cuando menos lo espero.
Volverá.
viernes, 1 de junio de 2007
MATRIX
Salí del cine aturdida. No había sido para nada lo que yo esperaba. La peli tenía (tiene) tela. La escena de la pastilla azul, pastilla roja me llegó a las entrañas. Me sentí totalmente identificada en la situación que yo estaba viviendo. Yo también me acababa de tragar la pastilla roja y había decidido abandonar una vida fácil y segura por otra en la que no sabía lo que iba a encontrar, pero que sería real. La inquietud de Neo por saber qué era Matrix, por sentir que había algo que no le cuadraba, era la misma que tenía yo en mi vida. Continuamente, una voz interna me susurraba que la vida no podía ser sólo aquello que yo vivía, no, no podía ser sólo eso. Tenía que haber algo más, tenía que haber algo más, tenía que haber algo más.......
Hoy, 8 años después, sé que hay algo más.
Ver Matrix otra vez ayer ha sido interesante, porque ha sido casi como ver otra película. Me ha sorprendido descubrir otros mensajes que no capté la primera vez. Y mi hijo la vió conmigo en el salón de casa, ahora con 17 años. Al comentarle lo que para mí quiere transmitir la cinta, se quedó a cuadros. Siempre había visto Matrix como la típica peli de escenas de lucha, tiros y demás, como todos sus amigos y conocidos, sin captar el enorme paralelismo y denuncia de nuestra forma de vida, con un trasfondo espiritual, disfrazado por la máscara comercial que la ha hecho famosa.
En esta ocasión me ha tocado otra fibra, creo que más profunda que la anterior, hace 8 años. Todavía no la tengo clara, es aún una nebulosa. Tiene que ver con una de las frases que le dice Morfeo a Neo cuando lo instruye: "libera tu mente" y con el final, cuando Neo entiende vivencialmente lo que significa liberar la mente y empieza a verlo todo como lo que es, un programa informático, una mentira y en vez de ver al enemigo, puede ver las columnas de numeritos y letras verdes. En ese momento, como dice Morfeo, empieza a creer que todo es posible. ¿Y cómo llega a ello? Muerte y renacimiento. Muere como hombre y renace (o resucita) gracias al amor, a un nuevo ser que sabe....que puede.... y simplemente lo hace, sin esfuerzo, porque cuando uno sabe, cuando uno comprende internamente, todo es fácil.
La mente nos limita. Liberar la mente, creer en nosotros mismos, fuera limitaciones. Y todo a través del amor.