miércoles, 19 de septiembre de 2007

Confesiones mañaneras

Jo!! ayer intenté por dos veces colgar aquí un vídeo desde You tube y no ha aparecido. Me salió esa ventanita que me decía: en unos instantes aparecerá en su página.... y nada!! Tampoco logré colgar uno desde el icono tan mono que tenemos aquí encima. Y es que llevo unos días un poco perezosa y faltada de inspiración en eso de escribir y decidí colgar cosillas para ir superando la sequía literaria. Curiosamente, temas en mi experiencia del vivir cada día no me faltan, más bien, a ratos, me sobran y eso me bloquea.

Tengo un carácter profundamente emocional con tendencia a necesitar intensidad en cualquier cosa que hago, siento, pienso, imagino. Y eso, ahora lo sé, es una putada porque huyo de la rutina, de la cotidianeidad como de la peste. Si algo es "normalito", yo lo adorno con una gran profusión de elementos ajenos tipo bolas de Navidad, guirnaldas y elementos varios para creerme que es absolutamente extraordinario. Ala!! Navidad todo el año!! Lo alucinante es que esto lo he hecho durante casi toda mi vida sin darme cuenta y claro, al final me cansaba de tanta Navidad, sacaba los adornos y me encontraba con la cruda y dura realidad. No satisfecha con haberme creado una ilusión falsa, me enfadaba con el sujeto/objeto/situación por no ser como yo quería, en un acto de exigencia caprichosa e irresponsable y, directamente y sin miramientos, cortaba cabezas, eliminaba objetos y descartaba situaciones o experiencias.

Así he ido transitando por los años, en la inconsciencia de lo que se iba desarrollando en mi interior y me impedía disfrutar auténticamente de la vida. Toda esa insatisfacción era tapada por más adornos y pensamiento positivo (ggrrrr, eso del pensamiento positivo me pone de los nervios) para creerme que todo iba bien cuando en realidad todo era una mierda, mierda de la de verdad, podredumbre y descomposición interna que envenenaba mi sangre.

No, si voluntad yo ya le ponía. Le tengo que agradecer a ese comportamiento neurótico mío el haberme llevado hasta el momento en que decidí cambiar de vida y enfrentarme a las auténticas dificultades, a la vida real, tal cual. Fue duro, muy duro.... hasta que un amigo, casi sin yo querer, me guió hasta mi actual formación, la que acabo este año, en diciembre: la terapia Gestalt.

Acababa de acabar los estudios de trabajo social, que inicié tras separarme de mi marido e inicié la formación gestáltica.

Le debo a la gestalt mi libertad, en el sentido de que conocer, saber, darme cuenta de mis comportamientos neuróticos y por lo tanto poder ir rectificando la tendencia, no desde la mente, no desde el pensamiento, sino desde el interior, de forma holística y vivencial, experiencial, de cuerpo, mente y emociones, me hace libre. Poder darme cuenta de la cantidad de zonas oscuras que viven en mi interior cual okupas, sin mi conocimiento, que me llevan a actitudes compulsivas, a la repetición de patrones de conducta perjudiciales y a situaciones de bloqueo de mi vida me proporciona la opción de decidir. Darme cuenta de mi insatisfacción interna amagada tras una máscara de satisfacción total me permite empezar a invertir la tendencia. Un carácter orgulloso y narcisista (Tipo 2 social en el Eneagrama) como defensa ante la también insatisfacción de mi misma y mi incapacidad de asumir responsabilidades.

Descubrir eso en mí ha sido muy, muy doloroso, para que lo voy a negar...pero una vez reconocido, asumido, aceptado e integrado como parte de mí misma, sin rechazarlo y sin juzgarlo, poco a poco se va transmutando gracias al darme cuenta.

Y lo que queda aún por descubrir.....eso nunca se acaba.

Ayer fue un día raro. Yo me sentía muy rara y con mucho movimiento interno, incluso con mucha rabia, y a mi alrededor mucha gente se sentía igual: raro.

En el ámbito esotérico-espiritual, ayer fue un día importante: 18 Septiembre 2007 (9/9/9), que marca un salto cuántico.

http://es.wikipedia.org/wiki/Salto_cuántico
http://elsaltocuantico.blogspot.com/
http://www.formarse.com.ar/salud/ayurveda.htm

No sé si ésta es la razón de esa sensación extraña que muchos sentíamos ayer. Trabajo con terapias energéticas y estoy convencida de que todo está inter-relacionado entre sí, a modo de red, unidos por esa energía. El caso es que hoy me siento muy bien y puedo ver la vida y el mundo con otra mirada.

domingo, 16 de septiembre de 2007

Familia

Ayer fue el cumpleaños de mi papi. 86 añitos de nada. Hoy nos hemos reunido toooda la familia: mi padre, mi madre, mis 2 hermanos, mis 2 hermanas (yo, la de en medio, la rarita, claro está), mi hija, mi hijo y mis 8 sobrinos y algún que otro cónyuge que aún sobrevive en nuestra familia tras una racha de divorcios (dos en concreto, cónyuges, no divorcios, que han sido 3). Si no me he descontado, 19 en total.

Soy una de las afortunadas que aún tengo a mis padres vivos. He tenido mis guerras particulares con ellos y hoy en día me siento feliz porque, a pesar de ser una familia en la que las emociones y las demostraciones afectivas son tema tabú ( y eso para una emocional como yo ha sido fuente de muchas frustraciones y malos momentos), he podido ir desenganchándome de esos tabús y abrazarlos fuertemente a cada uno de ellos y decirles que los quiero. No ha sido tarea fácil, os lo aseguro. Hubo una época en que pensar en decirles "te quiero" suponía para mí un sudor frío recorriéndome todo el cuerpo, un imposible, un encogimiento total de todo mi ser.

Ahora los abrazo, los achucho, los beso y ellos se dejan hacer, aunque no estén acostumbrados a este tipo de demostraciones afectivas. Poco a poco siento que se van ablandando un poco. Me da igual: yo sigo haciéndolo. Tanto mi padre como mi madre fueron niños con muchas carencias afectivas y si yo ahora puedo darles y devolverles un poco del cariño que les ha faltado a lo largo de toda su vida y que a mí me han mostrado como han podido y han sabido, lo voy a hacer mientras pueda.

Mi padre ha sido, es y será, hasta el día de su muerte, un cachondo. El año pasado tuvo que estar dos meses hospitalizado. Sistemáticamente, se camelaba a todas las enfermeras, hasta a la más dura y rígida. Comentarios del tipo "qué suerte tengo de tenerla a usted de enfermera" o "cuando usted me pincha ni lo noto, qué bien lo hace" o incluso "usted es muy guapa... si yo tueviera unos años menos...." era el pan nuestro de cada día. Luego, con nosotros era pura queja, pero siempre ha sido un seductor incorregible.

Hoy ha hecho otra de las suyas. Mi madre se moría de la vergüenza, pero a mí y a mis hijos nos ha hecho reir mucho. Ya nos íbamos, nos despedíamos de ellos y mi hijo ha llamado a su novieta actual. Mi padre, que es un curioso compulsivo, le ha preguntado con quién hablaba y Alex se lo ha dicho y él, ni corto ni perezoso, le ha pedido que le pasara el teléfono para hablar con ella (estamos hablando de una chica de 17 años). Va y le dice: hola, me han dicho que eres muy guapa. Me gustaría conocerte, porque cuando me conozcas a mí igual dejas a mi nieto y te vienes conmigo!!

Y es que el tío lo dice con una gracia y una soltura que a mí me dejan alucinada. Y luego se queda riéndose de él mismo.

Hace un tiempo me repateaban esas reuniones familiares. No encontraba mi espacio, mi ubicación. Actualmente me encantan y las disfruto muchísimo.

Bruce Springsteen - Dancing In The Dark (Español Subtítulos)


Una del Boss... me encanta esta canción!!!

jueves, 13 de septiembre de 2007

Triste

Estoy triste

Se despide un amigo

No habrá tacto

No habrá olor, ni sabor

No oiremos el sonido de nuestra voz

No daremos un paseo juntos

Nos hicimos daño

Le faltó claridad, me sobró orgullo

Le sobró ausencia, me faltó confianza

Asumimos errores

Recompusimos los trozos rotos

Se va

Duele

Otro final de viaje

martes, 11 de septiembre de 2007

ÚLTIMO DÍA DEL VIAJE A MARRUECOS


He tenido la tentación de no escribir este último capítulo del viaje. Ya hace un mes que regresé y este relato se ha alargado, a mi gusto, demasiado. Lo voy a terminar, no para que nadie lo lea, aunque si alguien lo hace me encantará, sino por mí, por finalizar algo que he empezado. Soy especialista en no terminar las cosas, en dejarlas a medias. Las empiezo con mucho ahínco y con el tiempo me cansan y prefiero pasar a otra cosa.

Ahí va el día de regreso de Asilah a Barcelona:

Isa, Ana, Arabi. A punto para la marcha

La noche anterior habíamos dejado las maletas hechas, a falta de pequeños detalles como el cepillo de dientes y demás estrios de baño. Tras el desayuno, abandonamos Dar Manara. Se mezclaba la penita por irme y las ganas de volver a casa, junto con la pereza por el largo viaje que en ese momento iniciábamos. Nos dirigimos caminando hasta la puerta de la medina donde nos esperaba Arabi para llevarnos al puerto de Tánger. El trayecto fue sin problemas, a excepción del tráfico de Tánger, que nos retrasó más de lo que esperábamos. Teniendo en cuenta que hay dos horas de diferencia entre Marruecos y España, yo sufría un poco, ya que entre una cosa y otra, era casi la una, hora española, cuando por fin llegamos al puerto. Como habíamos comprado un billete de ferry de ida y vuelta cuando cogimos el ferry a la ida, nos fuimos directas a la sala de embarque, no sin antes pedir a una señorita de información adónde nos teníamos que dirigir para embarcar si teníamos este tipo de billete. Nos dijo que nos fuéramos directas al control de policía porque salía uno ya hacia Algeciras

Me extrañó un poco porque hay diversas compañías de ferry y la tía no se paró a mirar si nuestro billete coincidía con el que salía. Además, habíamos pagado por un fast ferry, que tarda 1 h 15 min y el otro 2 h 30 min. No había ni un solo panel de información de las salidas. recordé que Ana me había dicho que las compañías se intercambian los pasajes y deduje que tanto daba que fuera uno u otro: la cuestión era salir lo antes posible para no perder el vuelo hacia Barcelona.

Hicimos la cola del control de policía y cuando llegó nuestro turno nos pidieron un papelito amarillo sin el cual no podíamos embarcar. La tonta de información nada nos había dicho y resulta que el maldito papelito sólo lo dan cuando compras el pasaje en las taquillas.

Corrimos a buscarlos, no nos los querían dar si no comprábamos pasaje, teníamos que hacer la cola... en fin, un desastre y nosotras nerviosas porque nos habían dicho que salía ya!! Finalmente los conseguimos y, afortunadamente no tuvimos que volver a hacer la cola de la policía: nos dejaron pasar. Cuando ya estábamos camino del ferry por los pasillos, a Isa se le ocurre preguntar a un hombre que vestía un uniforme que a qué hora salía el ferry. Ahí fue cuando la cagamos: el hombre nos dice que ese ferry va a Tarifa y que si tenemos pasaje para Algeciras no podemos ir en él. Isa y yo nos quedamos de pasta de boniato. ¿Y a qué hora sale el de Algeciras? a las 4 de la tarde!! Quéeeeee????? Imposible, no podemos esperar esa hora, perderemos el avión!!! No podemos ir a Tarifa con este pasaje y desde allí ya llegaremos a Málaga?? No, imposible, tendrán que comprar pasajes para Tarifa, pero dénse prisa que esto sale ya!!!

Isa se queda con el equipaje y yo me voy zumbando fuera, acompañada de un hombre que me guía hasta una taquilla: pido dos pasajes para el ferry que está a punto de salir, me los venden, yo cagándome en todo y en mí por haber sido tan estúpida de haber comprado el pasaje de ida y vuelta para nada y vuelta a correr para no perderlo.

Cuando por fin entramos en el ferry....empecé a sentir que algo no iba bien....esas sensaciones mías que, a veces, llegan demasiado tarde. Tenía la sensación de que me acababan de tomar el pelo, intensificada por el hecho de que... aquél barco no era un fast ferry, era mucho más grande, tipo crucero (bueno, si me llevaban a las Islas Griegas por el precio de un pasaje a Tarifa, ya me conformaba!!); estaba prácticamente desierto y para nada daba la sensación de que fuera a partir de inmediato.

Nos dirigimos a información: era un ferry normal, no FAST, iba a Algeciras y zarparía en una hora. Efectivamente, nos habían enredado como a chinas (no sé porque eso de enredar como a chinos...más bien siempre he creído que son más listos y nos enredan, en todo caso, ellos a nosotros).

Me puse de muy mal humor y cuando me pongo de mal humor y siento que me han enredado, mejor ni hablarme. Me engancho como una garrapata al tema y le doy vueltas y vueltas intentando discernir dónde me he equivocado y preguntándome cómo puedo haber sido tan estúpida, además de cagarme y odiar al que me ha enredado, al que sería capaz de matar si lo tuviera delante en aquél momento. Y también tengo la capacidad, una vez he dado rienda suelta a toda mi mala leche, de pasar página y ver el lado positivo.


Adiós África

Y eso hice. Con Isa, nos dedicamos a visitar el "transatlántico", las diferentes cubiertas y descubrimos que incluso tenía un restaurante muy agradable. A lo hecho pecho: vamos a disfrutar y confiemos en que llegaremos a tiempo para pillar el avión.



Entre dos aguas, alejándonos de África


Nos instalamos en una cubierta a popa, con los cabellos al viento... jajajaja.... en plan Titanic. Hicimos fotos, vimos como se alejaba Africa de nuestra vista y finalmente fuimos a comer cual marquesas al restaurante. Era el día del cumpleaños de Isa y nos ofrecimos un buen menú marroquí, el último del viaje, servidas como señoras. Nuestra mesa estaba al lado de una ventana y con mi mp3 y un auricular cada una, escuchamos la canción Worlds Apart de Bruce Springsteen mientras dejábamos atrás la tierra africana. Fue un momento muy bonito y emotivo.

Comida de marquesas

Atracando en Algeciras

El trayecto fue más corto de lo previsto, apenas dos horas. Finalmente, se nos hizo corto y lo disfrutamos. Al desembarcar, taxi y a la parada de autobuses para Málaga. Llegábamos justo a tiempo para el de las 5 de la tarde, pero no fue posible. Delante de nosotras, se acabaron las plazas y tuvimos que esperar una hora más. El tiempo empezaba a ser muy justo y milimetrado para llegar a la hora al aeropuerto.

Ana en la parada de autobuses de Algeciras

Nos quisimos morir cuando encontramos cola en la autopista a 20 kms de Málaga.... cola hasta el mismo Málaga!! Reconozco que ahí sí empecé a sufrir. Otro problema añadido era que, si la cola no avanzaba, tendríamos que tomar otro taxi desde la parada de autobuses hasta el aeropuerto y no teníamos suficientes euros. Decidimos partirnos las tareas: mientras yo encontraba la parada de taxis y guardaba las maletas, Isa se iba al centro comercial de al lado a sacar dinero.

Cuando finalmente estuvimos en el taxi, empezamos a respirar, aunque nos tocaba ver cuánta cola habría para llegar a la terminal. Parece ser que en esta época del año, eso es habitual en Málaga.

Por fin llegamos al aeropuerto, a tiempo. Facturamos las maletas y poco tiempo nos quedaba ya para el embarque.... pero el vuelo se retrasó una hora. Hay que decir, para quien no conozca el aeropuerto de Málaga, que no tiene nada, nada de glamouroso. Y ahora, con toda la movida que ha habido en Málaga, todavía menos.

Y ya..... vuelo hasta Barcelona, con normalidad; llegada, maletas, cola para un taxi y para casita.

Eran las 2 de la madrugada. El viaje había sido largo y accidentado, pero por fin podía descansar en mi cama. Me sentí feliz de haber llegado.

FIN DEL VIAJE

jueves, 6 de septiembre de 2007

Pesadilla

Esta noche pasada he soñado y me he despertado aún con el sueño muy vívido.

Estaba con un grupo de gente en la inauguración de unos Juegos Olímpicos. Yo era una de las deportistas, en la especialidad de natación. Bajábamos por unas escaleras amplias, tipo "ghats" en la India, de uno en uno, en fila india, hasta el agua. Creo que era el mar. Todos vestíamos nuestro correspondiente chándal, uniformados. Yo me sentía contenta y orgullosa de ser una de las participantes y me decía a mí misma, que, aunque tarde, finalmente había conseguido participar en unas Olimpiadas.

(He sido deportista de élite durante muchos años. He jugado a voleibol 20 años en división de honor y en la selección nacional. Participar en unos Juegos Olímpicos era un sueño que nunca se cumplirá, aunque tuve la fortuna de estar en los de Barcelona como voluntaria en los pabellones de voleibol y presenciar todos los partidos en directo en un lugar privilegiado: la mesa de pista, ya que yo era una de las que estaba en la megafonía, dando la bienvenida, presentando a los jugadores de los equipos, anunciando los tiempos muertos y los resultados e incluso proclamando las medallas que iban ganando los deportistas españoles de otras disciplinas. Era emocionante y me encantó hacerlo.
Por otro lado, antes de dedicarme al voleibol, fui nadadora, aunque era muy joven y lo dejé muy pronto. De ahí que el inicio del sueño sea, dentro de lo que son los sueños, bastante comprensible).

En el agua estaba nuestro entrenador, un hombre que ahora no logro identificar, pero que podía ser mi padre o mi ex-marido. El hombre cogía en brazos a cada uno de nosotros y lo metía en el agua, como si de un bautizo se tratara. Nos iba diciendo: dejaros ir y disfrutad de la sensación de ser sostenidos y bañados. Lo hacía con mucho cariño y suavidad. Cuando ya casi me toca a mí, veo que el de delante mío es mi hijo, pequeño, 4 o 5 años (ahora tiene 18), con un chaleco salvavidas y un casco en la cabeza. Antes de que el entrenador tenga la oportunidad de cogerlo en brazos, Alex se tira en plancha al agua, con un sonido que me asusta, desgarrador, como si se hubiera roto y veo como se le desprende el casco de la cabeza y empieza a hundirse en el agua inconsciente o muerto. La sensación y el dolor que me invade son insoportables.

A continuación, cambio de escenario: estoy en la sala de una casa con otro hombre al que tampoco identifico, siento un dolor atroz y el hombre me dice que tendría que ir a averiguar si mi hijo está vivo o muerto. Yo le contesto que no puedo, que prefiero no saberlo, porque mientras no lo sepa existe la posibilidad de que esté vivo y ese dolor es más soportable que si me entero que está muerto... porque entonces sé perfectamente que no lo podré ni soportar ni sostener.

Con esa sensación de dolor, ha sonado el despertador. Uf!! me ha costado unos segundos darme cuenta de que era un sueño y la angustia persistía. Me he quedado paralizada, no podía moverme y no lo he hecho hasta que me he despertado del todo y me he levantado de un salto para ir a la habitación de mi hijo, que dormía, y abrazarlo, darle mil besos y agradecer que estuviera vivo.

He sentido tanta alegría, tanto amor y tanto alivio que no he podido menos que darme cuenta, una vez más, de que cada día es un regalo que vale la pena disfrutar intensamente; que cada uno de nosotros puede desaparecer en cualquier momento y que vale la pena vivir cada minuto con alegría mientras las circunstancias lo permitan. Durante todo el día me he sentido ligera y de muy buen humor. Me he dado cuenta de como a veces me disgusto por tonterías y de que no vale la pena...que tengo un don que se llama VIDA, unos hijos a los que amo por encima de todo que también están VIVOS y la enorme suerte de aún tener a mi padre, a mi madre y a mis 4 hermanos.

Mis problemas me han parecido menos problemas a la luz del dolor que he sentido en el sueño.

Sé que el sueño tiene muchos otros mensajes escondidos y en su momento ya lo descuartizaré adcuadamente, pero de momento, he recibido hoy uno de los regalos más preciados: la sensación de vida recorriendo por mis venas y sobretodo, sobretodo, la visión de la figura de mi hijo durmiendo en su cama, el tacto de su piel caliente al acariciarlo y el ligero movimiento que ha hecho cuando lo he besado.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Los mejores momentos virtuales





Es que...... esta MONIKA!!!! Es la segunda vez que me concede un premio y ya estoy que me ruborizo.... aunque tengo que reconocer que me encanta recibirlos!!! Una que es "algo" narcisista....

No sé si los merezco o no, y creo que eso es lo de menos. Ella considera que sí y yo, simplemente lo acepto como muestra de cariño por parte de una maravillosa mujer: Monika, de TRY AGAIN.


Dice que explico mis experiencias vitales, lo cual es cierto, y que con ello enseño. Si es así, me alegro un montón pues si además de darme placer a mí al escribirlos, le sirve aunque sea a una sola persona, es más de lo que esperaba.


Según cuenta Monika, este premio o certificado fue creado por una mujer brasileña con el nombre de ""Os melhores momentos virtuais" y como mecánica, al igual que otros premios de la blogosfera, el que lo recibe puede nombrar a otros 5 elegidos.


Y ahí van mis mejores momentos virtuales:


Una mujer desesperada: porque es mi manera de darle la bienvenida de nuevo a la blogosfera, porque me alegro de que siga aquí, porque es una excelente escritora y una aún mejor persona a la que le tengo mucho aprecio y cariño.



El transcurrir de los días: mi amiga y hermana, más allá de la distancia, por los excelentes momentos vividos juntas, en blogger y en otros lares. Creo que es la persona con la que más momentos virtuales intensos he vivido y no podía faltar en su "vitrina" este certificado.



La tinta azul de la memoria: Porque Mariano es Mariano, el zurdo, el tierno, el simpático y una pluma como hay pocas, una imaginación desbordante y un arte que me desborda.



Paseo Mágico: Verónica, a la que hace poquito que conozco y que me hace vibrar, tanto con sus haikus en Jardín Haiku como con su poesía en Paseo Mágico. Una mujer sensible, tierna y delicada... así me llega ella.



Y.....para acabar, me apetece un montón darle el certificado a Monika, aunque sea ella la que me lo ha entregado a mí porque es lo que siento y quiero hacerlo.


Try again: Monika, porque eres una dulzura, la alegría personificada y me encanta entrar en tu blog porque me proporciona momentos virtuales muy especiales. Gracias.