lunes, 30 de abril de 2007

Una extraña en una boda


¿Alguna vez habéis estado en una boda en la que no conocéis a absolutamente a nadie, ni a los novios?
Este sábado pasado acompañé a una amiga mía que canta en un coro de gospel a un bolo. Era una boda en un pequeño y precioso pueblo de La Garrotxa, zona volcánica cerca de Girona.
Me encargó la tarea del reportaje gráfico del coro (no de la boda). Llegamos con antelación y desde una pequeña terraza donde nos tomamos un aperitivo vimos como iban llegando los invitados, elegancia y modelitos por todo lo alto.
Yo iba vestida en plan campestre, zapatillas deportivas incluidas.
Me senté en el rincón más discreto que encontré de la pequeña iglesia románica, bien situada para poder fotografiar y filmar a los cantantes. Pero la iglesia se llenó hasta los topes y me encontré rodeada de lentejuelas, vestidos largos, zapatos con tacón de aguja, trajes y corbatas y maquillajes y perfumes tipo Chanel.
De vez en cuando captaba miradas dirigidas hacia mí del tipo: ¿y ésta quién es?? Más que por ser una completa desconocida, por mi indumentaria que chocaba frontalmente con la de los participantes a la ceremonia.
Fue una experiencia bastante curiosa oir a los amigos hablar de los novios en el púlpito, estar presente en uno de los días más importantes para esta pareja a la que era la primera vez que veía. Me sentí como una intrusa en un acto íntimo de su vida, como si viera una película o más que eso, en medio de esa película, como si hubiera traspasado la pantalla de una sala de cine y me encontrara experimentando en vivo y en directo una historia totalmente ajena a mí.
Me descubrí imaginando sus vidas a través de los retazos que iba escuchando, intentando sentir lo que ellos sentían por las expresiones de sus caras; adivinar la estructura de sus familias, padres, abuelos, hermanos. El grupo que me rodeaba era clarísimamente el de los amigos: "mira, ésta ha venido sola, seguro que es amiga de la novia; y aquél?? también ha venido solo, no está nada mal, por cierto....; ostia!! ¿y aquella? va con pantalones piratas de playa...¡¡si desentona más que yo!!
Al final de la ceremonia, el coro cantó "Oh happy day", haciendo palmas y me encontré en un papel de animadora que no había planeado, haciendo yo también palmas y contagiando a mis vecinos de banco, hasta que prácticamente toda la asistencia acabó acompañando al coro con las manos.
Y así acabó esa situación un tanto extraña. Salí de la iglesia y me reuní con mi amiga y el resto de artistas. Nos fuimos a comer y me di cuenta de que probablemente jamás volvería a ver a ninguna de esas personas con las que compartí accidentalmente un acontecimiento que ellos recordarán durante mucho tiempo. Quizás yo también....

PARES DE OPUESTOS

Vida/Muerte
Salud/Enfermedad
Cordura/Locura
Día/Noche
Bueno/Malo
Paz/Guerra
Luz/Oscuridad
Inteligente/Tonto
Presencia/Ausencia
Principio/Fin
Amor/Odio

Puedo seguir haciendo una lista aún más larga de pares de opuestos. Creo que éstos son los más importantes para darme cuerda al escribir.
Los concebimos como opuestos, solemos buscar unos huyendo de los otros.
Son distintas caras de la misma moneda..... o...una continuación unos de otros, con una línea divisoria más fina e inestable de lo que puede parecer a simple vista, de lo que nosotros quisiéramos que fuera.¿Acaso tengo claro cuando estoy cuerda de cuando empieza mi locura? Quizás mi locura es mi salvación y me ayuda a estar cuerda. Tal vez lo cuerdos que me tachan de loca están más locos que yo.

¿Es cordura reprimirse los instintos, las emociones, los sentimientos? Yo creo que eso es justamente lo que nos lleva a la locura, a la auténtica locura patológica.

¿Qué es la muerte? ¿Es sólo la desaparición del cuerpo físico tal como lo conocemos? ¿Acaso no están muertos los que viven sin vivir, atrapados en la rueda de la rutina de una sociedad de consumo, dejando pasar día a día sus grises sombras por las calles de asfalto? ¿Es eso vida?

¿Está más enfermo el que sufre una enfermedad degenerativa tipo esclerosis lateral amiotrófica que le llevará a la muerte y que aprovecha cada segundo de su vida para disfrutar intensamente que el que, sin padecer ningún mal físico, se queja amargamente de sus pequeños disgustos?

¿Puedo decir que estoy sana si tengo unas anginas? ¿Cuál es la línea divisoria entre salud y enfermedad? ¿alguien está "completamente" sano? ¿Completamente enfermo?¿Completamente cuerdo, completamente loco, completamente bueno, malo, presente, ausente.........??

La línea divisoria.... ¿tal vez une en vez de separar?En la orilla del mar, el agua y la tierra se funden y confunden (curiosa palabra: confundir/co-fundir/fundirse conjuntamente hasta no distinguirse el uno del otro).El agua sigue filtrándose por debajo de la arena mucho más allá de lo que somos capaces de ver y la tierra sigue estando presente bajo la masa líquida del mar.

¿Estoy presente porque véis mi cuerpo físico en una sala si mi atención está en otro lado?¿Está ausente el que no puedo ver con mis ojos físicos y veo permanentemente con los del alma? ¿Estamos separados si nos pensamos y sentimos mutuamente el uno al otro a pesar de la distancia y de la aparente ausencia?

¿Es lo que acaba un final o un nuevo inicio? ¿Las dos cosas a la vez? Dónde acaba el principio y dónde se inicia el final?

¿No es el vacío la única manera de llenar algo? Si está lleno, no puedo llenar.... ¿no es eso el auténtico vacío?

¿Acaso el amor y el odio no son el mismo sentimiento con diferente máscara? De una u otra manera, me unen a la persona que me lo origina. Si odio probablemente he amado.... o sigo amando.

El día y la noche se funden dos veces en 24 horas. ¿Es de día o de noche cuando amanece y cuando anochece?

¿Se ve mejor en una habitación iluminada com miles de bombillas de mil vatios que en una completamente a oscuras? En ninguna de las dos veremos absolutamente nada.

La luz que podemos mostrar como seres humanos, si deslumbra demasiado produce sombras más grandes......e impide ver lo que somos realmente. ¿No es eso oscuridad?

aNa

viernes, 27 de abril de 2007

Expresión de emociones

Os invito a pinchar en el link y a ver lo que es una auténtica interpretación. Tendréis que esperar al final para entender lo que quiero decir con el título de mi blog. Simplemente dejaros llevar por la increíble voz de la artista, abrid vuestros sentidos y dejad que os llegue...y comentáis qué tal os ha ido.


http://www.dailymotion.com/video/xlc1w_dominique-calling-you

La película de mi vida



Este texto lo escribí en el mes de noviembre y me ha venido a la memoria al leer el texto de Paulo Coelho que publiqué ayer. Fue una sensación espontánea que surgió sin que yo la provocara.

La película de mi vida
En un día cualquiera de éstos que pueblan mi vida actualmente, con las tareas cumplidas metódicamente para poder llegar a todo con serenidad, sin prisas y sin pausas, camino por el túnel de un metro para salir a la bulliciosa avenida del Paralelo de Barcelona. Poco a poco va llegando a mí la melancólica melodía de un saxo, que un músico de calle va extrayendo de su instrumento. La música me transporta mágicamente a otra dimensión. De repente, siento como si me desdoblara y la mujer que anda a paso firme y rápido por los callejones del metro ya no soy yo, es Ana, sí y es un personaje del guión de una película. Me descubro mirándola desde una cierta distancia, observándola en su caminar, en sus pensamientos, en sus emociones, en sus deseos y expectativas, en sus preocupaciones, miedos, alegrías, en todo lo que es esa Ana, ese ser humano que anda para aquí y para allá en su vida terrenal. Me sorprendo también creando un personaje que está fuera de mi pantalla visual, que es el guionista de esa película y, al mismo tiempo, yo soy parte de ese guionista."Ana camina por las calles de Barcelona. Se dirige a casa de un compañero de formación para acabar el trabajo que tiene que presentar el próxima viernes. Las calles se iluminan ya con la decoración navideña. Enfila por una que hace mucha subida, con la firme intención de tomárselo con calma. Sus pensamientos vuelan hacia esa cercana Navidad que tanta pereza le da. Antes se emocionaba con el ambiente que se crea en esas fechas. Ahora ya no. Le parece todo superficial y vano. Quiere reinventar la Navidad, su Navidad, a su medida y a la de sus hijos."Y así se va desarrollando la escena, minuto a minuto, bajo mis ojos de espectadora de mi propia vida. Siento que una parte del guión es desconocida para mí y también para Ana. Sólo el guionista en jefe la sabe, sea quién sea. A mí no me lo han presentado nunca, aunque intuyo su existencia. Y yo tengo mi parte de responsabilidad en ese guión. Ana es la única que no sabe nada y que va evolucionando por el escenario, atenta a captar las señales que los guionistas le envían para dar el siguiente paso y sintiendo lo que los seres humanos sienten, todo lo que siente ella, que le ha tocado ese papel en esa película.Ella no lo sabe. Los guionistas le reservan muchas sorpresas, algunas agradables y otras no tanto, historias que se entretejerán con las de otros actores que están su vida-guión y con otros que aparecerán en el futuro. Otros desaparecerán. Ya han agotado su rol. Y todo ello conforma una tela de araña preciosa y precisa que los guionistas se encargan de hacer coincidir con precisión matemática en las vidas de cada uno de los personajes.Esa sensación me duró varios días. Ahora, la recupero de vez en cuando a voluntad. Me gusta esa posición de observadora y co-guionista de mi propia vida. Es una manera de desidentificarme de mis emociones y ser objetiva con lo que me pasa, entiendo a veces los hilos que llevan a ciertas situaciones, otras no, aunque me invade la certeza de que el guionista-jefe tiene muy clara la razón por la que ha introducido ese escena en la película. Y eso me hace tener confianza, confianza en la vida, confianza en que nada es por casualidad, aunque yo no lo entienda en ese momento. Y la seguridad de que una de las cosas más importantes es que yo siga sintiéndome, no sólo protagonista de mi vida, sino también co-guionista, es decir, responsable de mí misma y de la película de mi vida.AnA

jueves, 26 de abril de 2007

Como si fuera la primera vez

Hoy he recibido en mi correo este texto de Paulo Coelho. A pesar de no ser un autor de mi devoción, hay muchas cosas de él que me gustan. En esta ocasión, me ha encantado por ser una sensación que a veces he experimentado y que ahora hace tiempo que no me ocurre. La había olvidado y creo que es una lástima, pues empezar cada nuevo día como si fuera el primero es una de las sensaciones más placenteras que he tenido. No existe el pasado, no existe el futuro y todo se ve con los ojos inocentes del niño que llevamos dentro, redescubriendo objetos que, a fuerza de cotidianeidad, dejan de sorprendernos y dejamos de darles su justo valor, dándolas por evidentes y seguras...hasta el día que, por una razón u otra, dejamos de tenerlas.
Damos por sentado que el sol sale cada día y que cada mañana, al levantarnos va a estar ahí, dándonos su calor, su luz y su energía. Es tan obvio que no nos paramos a admirar la belleza del astro rey y todos los beneficios que nos aporta. Tenemos un techo, una casa, una cama, colchón, sábanas y mantas (o edredón nórdico), calefacción para cuando tenemos frío y tantas y tantas cosas más que damos por sentadas, sin acordarnos de que es un auténtico privilegio del que no todo el mundo dispone; como el agua, que sólo ahora empezamos a darnos cuenta de que nos podemos quedar sin y eso nos sorprende tanto como si algún día dejara de salir el sol.
Redescubrir nuestro entorno, nuestras pertenencias, el mundo que nos rodea hasta en los más mínimos detalles, las personas con las que nos relacionamos, de cerca y de no tan cerca; los amigos, familia y conocidos e incluso los desconocidos que nos cruzamos por la calle; observar detalles que cada día están bajo nuestros ojos y no vemos; la sonrisa de la panadera y el bostezo del niño caminando hacia la escuela; en fin....os dejo con el texto de Paulo Coelho, que habla por sí solo.
Quiero creer que voy a mirar este nuevo año como si fuese la primera vez que desfilan 365 días ante mis ojos. Ver a las personas que me rodean con sorpresa y asombro, alegre por descubrir que están a mi lado compartiendo una cosa llamada amor, de lo que se habla mucho y se entiende poco.
Subiré al primer autobús que pase, sin preguntar a dónde va, y me bajaré en cuanto vea algo que me llame la atención. Pasaré por delante de un mendigo que me pedirá una limosna. Tal vez le dé, o tal vez piense que se lo gastará en bebida, y siga adelante, oyendo sus insultos, y entendiendo que esa es su forma de comunicarse conmigo. Pasaré por delante de alguien que está intentando destrozar una cabina telefónica. Tal vez intente impedírselo, o tal vez entienda que hace eso porque no tiene con quién hablar al otro lado de la línea, y de esa forma intenta espantar su soledad.
En cada uno de estos 365 días miraré todo y a todos como si fuese la primera vez, sobre todo las cosas pequeñas, a las que ya estoy tan acostumbrado que he olvidado la magia que las envuelve. Las teclas de mi ordenador, por ejemplo, que se mueven con una energía que no comprendo. La página que aparece en la pantalla, y que hace mucho que no se manifiesta de manera física, aunque yo crea que estoy escribiendo en una hoja blanca, donde es fácil corregir con sólo pulsar una tecla. Al lado de la pantalla del ordenador se acumulan algunos papeles que no tengo paciencia de poner en orden, pero si descubriera que esconden novedades, todas estas cartas, impresos, recortes, recibos, ganarían vida propia, y tendrían historias curiosas que contarme, sobre el pasado y el futuro. Tantas cosas en el mundo, tantos caminos recorridos, tantas entradas y salidas en mi vida.
Voy a ponerme una camisa que acostumbro a llevar, y por primera vez voy a fijarme en su etiqueta, en la forma en que fue fabricada, y voy a intentar imaginar las manos que la diseñaron, así como las máquinas que transformaron ese diseño en algo material, visible.
Incluso las cosas a las que estoy habituado, como el arco y las flechas, la taza de café de la mañana, las botas que después de mucho uso se transformaron en una extensión de mis pies, se revestirán del misterio del descubrimiento. Que todo lo que toque mi mano, vean mis ojos, pruebe mi boca, sea ahora diferente, aunque haya sido igual durante muchos años. Así, dejarán de ser naturaleza muerta, y pasarán a transmitirme el secreto para estar conmigo tanto tiempo, y manifestarán el milagro del reencuentro con emociones que la rutina ya había desgastado.
Quiero mirar por primera vez al sol, si mañana hace sol; a las nubes, si mañana está nublado. Por encima de mi cabeza existe un cielo al que la humanidad entera, a lo largo de miles de años de observación, dio una serie de explicaciones razonables. Después olvidaré todas las cosas que aprendí respecto a las estrellas, y estas se transformarán de nuevo en ángeles, o en niños, o en cualquier cosa que me apetezca creer en el momento.
El tiempo y la vida han ido transformando todo en algo perfectamente comprensible, y yo necesito del misterio, del trueno que es la voz de un dios encolerizado, y no una simple descarga eléctrica que provoca vibraciones en la atmósfera. Quiero de nuevo llenar de fantasía mi vida, porque un dios encolerizado es mucho más curioso, interesante y aterrador que un fenómeno físico.
Y por último, quiero verme a mí mismo, cada uno de estos 365 días, como si fuese la primera vez que estuviese en contacto con mi cuerpo y mi alma. Quiero ver a esta persona que camina, que siente, que habla como cualquier otra, quiero admirar sus gestos más simples, como conversar con el cartero, abrir la correspondencia, contemplar a su mujer durmiendo a su lado, preguntándose con qué estará soñando.
Y así, seguiré siendo lo que soy y lo que me gusta ser, una constante sorpresa para mí mismo. Este yo que no fui criado por mi padre ni por mi madre, ni por mi escuela, sino por todo aquello que viví hasta hoy, olvidé de repente, y estoy descubriendo de nuevo.
Paulo Coelho

miércoles, 25 de abril de 2007

AMOR

El momento llega a través del amor. Un hombre sin amor nunca conocerá qué música ha estado llevando dentro de su corazón. Es sólo a través del amor como la música comienza a tomar vida, se despierta y deja de ser un potencial para convertirse en realidad. ¿Qué es amor? Es una profunda necesidad de ser uno con el todo, de disolver en una unidad el tú y el yo. El amor es así porque estamos separados de nuestra fuente. De esa separación surge el deseo de volver al Todo y de unificarse con él. Tu ego se ha convertido en una barrera entre tú y tu tierra: el Todo. El hombre se asfixia, no puede respirar, ha perdido sus raíces. Ya no es alimentado. El amor es un deseo de nutrición; amar es enraizarse en la existencia. Siempre hay una cierta locura en el amor...El amor no tiene razón alguna: "No sé. Todo lo que sé es que amar es experimentar el espacio más hermoso dentro de uno mismo". Este espacio es como un capullo de rosa con una gota de rocío sobre sí brillando como una perla. Y con la primera brisa de la mañana y al sol, el capullo está bailando. El amor es la danza de tu vida.
AMOR ES EL ENCUENTRO ORGÁSMICO DE LA VIDA Y DE LA MUERTE.
OSHO

martes, 24 de abril de 2007

Los infiernos

Llevo exactamente una semana metida en un lugar muy oscuro y doloroso, en el cual todas las herramientas que he ido desarrollando a lo largo de mi vida y de mi experiencia terapéutica no me servían de nada. No he querido huir de ese lugar, teniendo claro que quería pasar por todo lo que apareciera y sostenerlo para poder trascenderlo y salir de ahí mejor de lo que he entrado.
Hoy me he ido del curro antes de hora: tenía una migraña monumental con sensación de mareo y de estar volada, como si me hubiera metido algo... y eso que tenía una reunión importante con la "Consellera" de Benestar Social de la Generalitat. A tomar por el culo, es más importante mi salud que un político que viene a hacer campaña.... porque supongo que de eso se trataba.. no sé, mañana me enteraré.

Hace días que digo que estoy cansada y escribir aquí ha sido prácticamente la única válvula de escape que me he permitido. Esta tarde he tocado fondo. Me he ido directamente a los infiernos y durante largos minutos he estado en el filo de la navaja, a punto de entrar en una profunda depresión. Jamás he padecido ninguna, sí que he tenido momentos muy duros en mi vida en los que he sentido profunda tristeza, aunque pocas veces como hoy. La desesperanza era terrible. Creo que he tocado una herida muy profunda y antigua. He dejado que el dolor penetrara profundamente en mí, me he entregado a él y de golpe, casi de forma mágica, he visto la luz, he tenido lo que en nuestro argot llamamos un "insight", una comprensión interna repentina, certera e inapelable. Y he salido de los infiernos, sintiendo una energía que hacía tiempo que no sentía.

Sigo cansada, pero ahora es solamente físico. Cierto es que para alcanzar el cielo es necesario bajar a los infiernos. He entendido cuál era el motor de mi terrible autoexigencia, de la lucha conmigo misma.

Y ya....aquí estoy de vuelta, más yo misma que nunca, convalesciente, eso sí, con muchas ganas de seguir escribiendo y de leeros.