jueves, 1 de enero de 2009

2009 o la necesidad de compartir/participar

¡Bienvenidos a todos al 2009!

Me da buen rollo este año, no porque espere que todo sea de color de rosa ni mucho menos, que eso es imposible, pues la vida está compuesta de infinitos colores y matices, que sin ellos, incluso los más tristes y apagados, no sería vida.

Me gusta el número, me gusta la suma, que da 11, la carta de La Fuerza en el Tarot, el equilibrio entre la fuerza instintiva animal que todos tenemos y la fuerza interior humana.

La confianza que tengo en este nuevo año que acaba de empezar es en tener suficiente fuerza interior para asumir y aceptar todo lo que ocurra en mi vida, me guste o no, me dé miedo o coraje.

Mi propósito y mi intención están en aprender a compartir, en la participación, a todos los niveles: familiar, profesional, relacional.

Parece de perogrullo eso que digo no?? es algo que está en la "mente" de todos, es algo bonito y que queda bien....pero no es tan fácil como parece ni es tan evidente. Nuestra sociedad (que somos todos nosotros) es individualista y la soledad es uno de los males de nuestro tiempo. Las corazas que todos llevamos nos impiden en gran manera el contacto auténtico con los demás. Evitamos "tocarnos" y ser tocados en todos los sentidos y solemos hacer ver lo que sea o llenarnos la boca con palabras bonitas y vacías que no se corresponden con nuestra realidad, que es que la mayor parte de la gente, esté o no acompañada, en pareja o como sea, se siente sola.

La soledad no es una circunstancia, es un estado de ánimo interno. Puedo estar rodeada de gente, puedo tener un montón de familia, de amigos y de conocidos y seguir sintiéndome más sola que la una. Concretaré que esa es la soledad que yo más siento, la que más me duele.

Cuando he logrado entender que la sensación de soledad es mía y sólo mía, que no tiene nada que ver con estar o no en compañía, he empezado a sentir la necesidad de compartir, de compartirME, con lo que soy de verdad, con todo mi ser, con mis cualidades y mis defectos que son diferentes de los de los demás. Y es que cada uno tenemos algo que hacemos mejor que los demás y algo que hacemos peor. Si cada uno aporta lo suyo y lo comparte, entre todos logramos lo que uno solo no puede. Más descansados, más ligeros, creando una tela de araña que se va haciendo cada vez más grande y nos va uniendo a unos con los otros, acrecentando las posibilidades de todos de sentirnos mejor, de tener más tiempo para disfrutar de la vida.

Cuando nos cargamos de obligaciones, de "tengo que", estamos cumpliendo con lo que creemos que los demás esperan de nosotros, con lo que creemos que está bien o está mal, juicios malsanos de procedencia dudosa. En esos momentos, no estamos compartiendo, estamos llenándonos de mala leche aunque no nos enteremos y eso, un día u otro, sale, cuando menos lo esperamos, cuando menos nos conviene.

Compartir/participar es aceptar mis limitaciones y reconocer que otros llegan donde yo no llego, reconocer las aptitudes de otros, darles valor y apoyarme en ellos igual que ellos podrán apoyarse en mí; es ofrecer alegre y generosamente mis cualidades al servicio de lo que haga falta, incluso del pasarlo bien, del disfute; es humildad y entrega, sin perderme a mí en el intento, sino conservando el contacto y la dignidad conmigo misma al tiempo que estoy con el otro, que me comparto y se comparte.

A punto de pasar la Nochevieja sola, finalmente decidí humildemente unirme a un grupo de gente que apenas conocía, amigos de uno de mis mejores amigos. Reconocí (aunque me costó)que me cabreaba soberanamente estar sola esa noche (otro plan que tenía me falló al último momento). Tuve mis dudas y mis miedos y al principio de la velada, si hubiera podido, habría salido huyendo y me hubiera vuelto a mi casa, a mi estimada soledad en soledad, lejos de la soledad entre la gente. Imposible, estábamos en una masía en pleno bosque y sin mi coche. No tuve más remedio que quedarme y sostener la angustia, hasta darme cuenta de que la sensación era mía y que sólo yo podía cambiarla por la de sentirme parte del grupo. Ellos me acogieron con total naturalidad y se esforzaban por hacerme sentir cómoda, sin agobiarme.

La noche, las horas, el alcohol (para qué negarlo) y alguna que otra ayudita, la alegría y la naturalidad de la gente, el cariño y la atención de mi amigo junto con mi determinación final de pasármelo bien dieron su resultado y acabé cantando junto con mis improvisados compañeros de fiesta ante un karaoke hasta las 6 de la mañana. La casa tenía suficientes habitaciones para todos y caía reventada y feliz de haber decidido afrontar por fin mi sentimiento de soledad en compañía.

Esta mañana (es un decir, me he levantado a la 13.20 h) nos hemos ido reencontrando ante la mesa del desayuno con un "pa amb tomàquet", embutidos, restos del festín de la noche anterior y una coca de crema que clamaba al cielo de lo buena que estaba, además del absolutamente necesario y delicioso café.

Limpieza de la casa, inundada de confettis, paquetes de tabaco y botellas varias, y despedida. Todos y cada uno de los miembros del grupo (que por simple cotilleo diré que son un grupo de actores) me han abrazado con fuerza y mucha ternura... y yo a ellos, agradecida y contenta.

Ya en casa, cansada y con resaca, siento que ese inicio de año es simbólico de lo que quiero que haya en mi vida este año 2009: COMPARTIR Y PARTICIPAR.

¡¡FELIZ 2009!!



8 comentarios:

Irreverens dijo...

¡Cuánta razón hay en tus palabras, Ana!

Y cómo me alegro por ti.
:)

Un besazo, guapa.

Ana dijo...

Gracias Irre!! ¿Nos conoceremos en este 2009 no?? ya ves, ganas de conocer gente nueva no me faltan, ahora ya no!!
Un besazo

Nina Maguid dijo...

Ana, no sé si tu post era sólo testimonial o si tenía alguna intención pedagógica, pero a mí me ha caído como hecho a medida.
A ver si éste es el año de la apertura, si cambiamos las púas del erizo por los brazos abiertos.
Sabes? No había caído en la cuenta de que 2009 suma 11.
Un abrazo de los nuevos, de cerca. Y gracias una vez más.

Juana dijo...

¡Feliz Año! Espero que sea un buen año para todos, tiene buena pinta jajaja mi familia dice que nunca he sido muy objetiva .... ¡que le vamos a hacer!
Un Beso

Ana dijo...

Nina, en esta ocasión, claramente era con ambas intenciones. Suelo escribir sobre mis propias experiencias y suele haber detrás una intención de que alquien se identifique con ella, aunque no siempre es clara. Hoy sí!! Un fuerte abrazo

Juana: Feliz año!! ¿Objetividad? ¿qué objetivdad? Mejor ser optimista no?? Besos

Irreverens dijo...

¡Eso espero, Ana!
:)
Que nos conozcamos un día de éstos.
Seguiré informándote a tiempo en cuanto tenga previsto pasarme por la capital.

Vilo dijo...

Que bueno el final! Pero que bueeeenooooo! Una pasada de energía que sale por tus poros... Ja! A la mier... que te quiten lo bailao, y a disfrutar así todo el año para ir abriendo boca

Ana dijo...

Pues si Vilo, con esa energía estoy, la has captado a la perfección!!!