miércoles, 16 de enero de 2008

La tinta azul de la memoria

Desde que volví al trabajo a principios de mes tras mis vacaciones, tengo la jornada reducida a la mitad, como ya he comentado en alguna otra entrada. Me quedan los lunes y los viernes libres. Este lunes pasado tuve dos primeras entrevistas con dos posibles clientes para terapia. El primero al mediodía. Me dijo "sí quiero" (jeje). Al salir, me fui andando a comer con dos viejitas encantadoras, una de ellas hermana de Nuria, mi amiga que murió en diciembre, que vino de París a pasar unos días a Barcelona.
El trayecto a pie fue de 20 minutos aproximadamente y me gustó. Hace tiempo que no tengo ocasión de andar y menos por Barcelona, en este caso por el barrio de Gracia, que me encanta. Al acabar la comida, me fui (caminando también) hasta el Hogar de Libro, en el Paseo de Gracia. 30 minutos más. Allí, me dirigí a un mostrador y pregunté:

  • ¿Tienen "La tinta azul de la memoria?
  • (la chica se va al ordenador y escribe) ¿La tinta azul de que??
  • (Yo, vocalizando bien y pronunciando lentamente) LA TINTA AZUL DE LA MEMORIA
  • (Ella, dirigiéndose a una compañera) Es de un tal Mariano Vega Alvárez, ¿te suena?
  • (La compañera) No, ya lo busco

Me dirijo hacia el lugar donde la compañera se ha subido a un taburete y busca. En ese momento, hubo unos segundos de incertidumbre en los que yo pensaba: ¿lo tendrán o no? y me di cuenta de que tendría una gran decepción si no lo tenían. Pero no, elige uno del estante y me lo tiende. Todo parecía ir a cámara lenta y cuando lentamente le dió la vuelta y vi la conocida portada del zurdo, me emocioné. No sé si sabré describir lo que sentí. En ese momento, Mariano se encarnó, tomó cuerpo y realidad en mí. Tener el libro en mis manos fue tomar consciencia de que en ese momento se establecía una comunicación más auténtica. Mariano existe, ha escrito un libro y lo tengo en mismas manos en este momento. No sé si a los demás que habéis comprado el libro y lo habéis leído os pasó algo similar o no.

Salí de la tienda, me senté en un banco del Paseo de Gracia para mirarlo, tocarlo y empezar a leer las primeras líneas, mientras me fumaba un cigarrillo. Genial.

Luego continué mi andadura a pie para la segunda cita del día, el segundo cliente que también pronunció las palabras mágicas del "Sí quiero". Vaya! de golpe tenía dos clientes semanales...

El regreso a casa, al contrario de lo que podáis creer, fue un calvario. De golpe me sentí muy, muy cansada. Al principio lo achaqué a lo mucho que había andado por lo poco que lo suelo hacer, aproximadamente una hora y media, pero yo misma me daba cuenta de que me engañaba: no podía estar tan sumamente agotada por esa causa. Una vez en casa, me di cuenta de que estaba absolutamente cagada de miedo. Tal como me ha dicho una amiga mía, "miedo escénico". Sentía terror ante la perspectiva de empezar a tener clientes en terapia y me hundía bajo el peso de la responsabilidad. En vez de sentirme contenta y feliz por tener la oportunidad de trabajar de lo que deseo y para lo que me he formado, con sangre, sudor y lágrimas (sobretodo lágrimas), sentía ganas de huir y olvidarme de todo. Me imaginaba yéndome a vivir en plena montaña, alejada de todo bicho viviente humano y plantar coles y nabos, que esos no tienen problemas de depresión, de sentirse vacíos o de no superar la muerte de un ser querido. ¿Quién me manda a mí meterme en esos berenjenales? ¿Y si no sirvo?

Me fui a la cama y me llevé La tinta azul. Seguro que Mariano había pasado por momentos difíciles desde que decidió escribir el libro hasta ese momento en que está publicado, hecho una realidad, en mis manos. Y supongo que ahora viene la parte de lograr que se venda y se lea, tarea nada fácil.

Ya he leído unas páginas y no quiero decir nada hasta que no lo haya acabado, estoy empezándolo.

Hoy ya he superado el miedo escénico y me siento con ganas y energías para tirar adelante mi propio proyecto y aceptar lo que llegue (y espero que sean muchos clientes!!). Y también te deseo a ti, Mariano, que vendas muchos, muchos libros!.

14 comentarios:

Irreverens dijo...

Ana, lo harás muy bien y tú lo sabes. Aunque también es lógico que a una le entre el "yuyu" justo antes de precipitarse al vacío (como cuando saltas en paracaídas. Ah, ¿que nunca has saltado en paracaídas? Pues deberías probarlo, jajajaja).

Por otra parte, entiendo bien tu emoción de cuando tuviste en tus manos el libro de Mariano.
Espera a seguir leyendo y verás...
:-)

Petonassos!!!

Ana dijo...

Uy!! yo había contestado y veo que no sale!!
Irre: nooo, nunca me he tirado en paracaídas, me da pánico!! lo mío es tirarme a la piscina, llena o vacía y darme unas ostias....
Así que la sensación con el libro de Mariano es normal no?? vale, vale, me alegro!! Petonets

Desesperada dijo...

tía, vivimos en paralelo: yo el lunes empiezo un trabajo nuevo, tengo bastante responsabilidad y siento ese vértigo... uf. te entiendo tan bien!

La interrogación dijo...

Ana, serás una gran profesional, sin duda. Ya lo verás. El miedo es solo al principio, tras las primeras palabras, ya estarás metida hasta el cuello.

Yo también quiero entintarme un rato, a ver si me traen el libro de una vez.

Os deseo a los dos, de todo corazón mucha suerte.

Un beso

ISOBEL dijo...

las emociones también cansan, pero nos dan energía y fuerza, un besito y para no tener miedo a lo desconocido lo mejor es conocerlo, todo lo que se conoce termina respetándose y amándose.

Vilo dijo...

Anita, siéntete bien contigo misma por eso. Alguien que se emociona, y que siente nervios -diferente del ansia y/o el miedo-, es porque es alguien vivo y que está dentro del Mundo.
Eso quiere decir que pones todo cuanto eres en eso por lo que has luchado y te has preparado. Y quien actúa así suele triunfar en la Vida, aunque sea con mucha dedicación y trabajo, amiga.

Mariano Zurdo dijo...

Te prometo que se me ha puesto la piel de gallina hasta en los vaqueros, jajaja. Es que no me acostumbro a esto. Es para mí tan mágico que de repente mi libro esté en tus manos y en la de tantos a los no/sí conozco... Sólo puedo decir: MUCHAS GRACIAS.

En cuanto a lo del miedo escénico, tú misma sabes que es normal. En cualquier trabajo sucede, pero en terapia aún más. Trabajar con personas es tan precioso como duro y comprometido. Lo harás genial. Lo sé y no soy adivino.
Un besazo enorme.

Ana dijo...

Des: trabajo nuevo?? espero que te vaya muy, pero que muy bien. Y no me copies!! jajajaja!! vidas paralelas eh?? qué gracia!!

Inte: gracias, como dice Isobel, si no me meto (y cuando me meto en algo lo hago a fondo) no sabré cómo me irá, o sea que allá voy y a ver qué pasa!

Isobel: en ello estoy, en ello estoy, tirándome a la piscina, que lo del paracaídas de Irre aún no me atrevo!!

Vilo: tienes razón en todo y sinceramente, actualmente me siento más en el Mundo que nunca. Ya te contaré!!

Ay Mariano, es pura magia, eso es lo que sentí al tener tu libro en mis manos, magia. Mañana empiezo ya "en serio" con uno de mis clientes nuevos. La verdad es que no sé qué me pasó, ya he tenido clientes anteriormente, pero esta vez es diferente, como si hasta ahora hubiera sido el entrenamiento y ahora ya es el partido. Ojalá tengas razón y sepa hacerlo.

Besos a todos

Irreverens dijo...

Estem amb tu, Ana.
Endavant i forçaaaaaaa!
:)

Desesperada dijo...

sí, nuevo trabajo... empiezo el lunes, deséame suerte!

tootels dijo...

Mucha suerte en tu andadura!!! y paciencia, confía en ti y desprenderás seguridad, espero que los planes de las niñas, Des y tu, vayan tan bien como yo lo recibo cada vez que os leo!! Un besote niña!!

Iria dijo...

Ana yo estoy segura que con esa energía y voluntad que pones y ponéis os va a ir a los tres muy bien (me refiero a ti, Mariano y Des). Toda la suerte del mundo nena y más porque la mereces. Te quiero, sí y me gusta decírtelo.

Tres mil besos (mil pa cada uno jajajaja)

Iria dijo...

Coño!! Ana estás bien??? di algo puñetas...no tengo tiempo ni pa rascarme y cuando lo tengo tú ya duermes...que vida esta.
Di algo por las clarisas descalzas hija.
Cinco mil besos pa ti sola.

Mariano Zurdo dijo...

Yo también me paso todos los días por aquí para ver qué tal te está yendo con los clientes.
Di algo, hombrepordios, o tendremos que ir a hacernos una operación blogerocolectiva a corazón abierto...
Besitos/azos.