miércoles, 2 de junio de 2010

Hábitos- Krishnamurti

Observar cómo se forman los hábitos
Si no nos liberamos del pasado, no hay libertad en absoluto, porque la mente jamás es nueva, fresca, inocente. Sólo una mente así es libre. La libertad no tiene nada que ver con la experiencia, nada que ver con la edad; me parece que la esencia misma de la libertad radica en comprender todo el mecanismo del hábito, tanto de los hábitos conscientes como de los inconscientes. No es cuestión de terminar con el hábito, sino de ver totalmente su estructura. Ustedes tienen que observar cómo se forman los hábitos y cómo, negando o resistiendo un hábito, se crea otro hábito. Lo que importa es estar por completo conscientes del hábito; porque entonces, como verán por sí mismos, ya no hay más formación de hábitos. Ofrecer resistencia al hábito, combatirlo, rechazarlo, sólo da continuidad al hábito. Cuando combatimos un hábito en particular, damos vida a ese hábito, y entonces el mero combatirlo se convierte en un nuevo hábito. Pero si uno está simplemente alerta, sin resistencia alguna, a toda la estructura del hábito, encontrará que se ha liberado del hábito; y en esa libertad tiene lugar algo nuevo.
Sólo la mente embotada, adormecida, crea hábitos y se aferra a ellos. Una mente atenta de instante en instante ‑atenta a lo que se está diciendo, atenta al movimiento de las manos, de los pensamientos y sentimientos- descubrirá que la formación de nuevos hábitos ha llegado a su fin. Es muy importante comprender esto, porque en tanto la mente esté acabando con un hábito y, en ese proceso mismo, creando otro, no puede ser libre jamás;
y sólo la mente libre puede percibir algo que está más allá de ella misma.
31 de mayo; Obras Completas de J. Krishnamurti - Vol. XIII

4 comentarios:

Vilo dijo...

Ana, reconozco que me gusta leer cuando publicas, porque gente como tú merece la pena en la Vida, y tratar de ganarme tu amistad, como no... es algo genial.

¡Otro estupendo texto!

Besos...

Guzmán. dijo...

Jiddu Krishnamurti y Doris Pratt.

"Recuerdo un entrevista con Krishnaji en la que le dije que quería discutir mi problema. El problema era que quería dejar de fumar. Me dijo: "Señora Pratt, me ha hablado usted de su problema, pero, en realidad, las cuestiones son cuatro. El hecho es que usted fuma, y a él se une, en primer lugar, la falacia de que fuma y le gusta. La segunda falacia es que desearía no fumar; y de ella surge a continuación el ideal: usted desería ser ese ideal, alguien que no hubiera fumado nunca. Y por último, existe el vacío interior que le hace a uno fumar, volcarse en el sexo, o cualquier otra cosa". De modo que había un conflicto entre el hecho y el vacío, y en medio de él estaba la falacia, el mito. Un momento después añadió: "¡Cielo santo, el mito al que yo en un tiempo me aferré! Creí que había de ser el Maestro del mundo, cuando en realidad era un joven común, y quería hacer todo lo que un joven quiere hacer: enamorarse, montar en motocicleta, hacer carreras... En aquel tiempo era simplemente un joven. Y me debatí entre el mito y el hecho".


Doris Pratt, organizadora de las charlas de Krishnamurti, Londres.
Krishnamurti 100 años de sabiduría, Evelyne Balu.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

Ana dijo...

Vilo: tú no tienes que tratar de ganarte mi amistad. Aún en la distancia y sin conocernos personalmente tras ya varios años de leernos, siento que la amistad existe.

Guzmán: gracias por la aportación. Interesante lo de la diferencia entre mito y realidad, lo que en gestalt llamamos entre ideal y realidad.

Vilo dijo...

jajaja, cierto! Muy cierto... mal expresado por mi parte, Ana.

Me refería, como no, a que estoy abierto, y estaré encantado de que crezca nuestra sana amistad, pues me gusta enriquecerme compartiendo con gente que tiene muchas cosas positivas, tanto exterior como interiormente.