miércoles, 9 de febrero de 2011

A través del velo...un tupido y oscuro velo



Hace ya varios años que abrí este blog con el nombre "A través del velo". ¿Por qué "a través del velo"?
Porque en mi vida tiene un importante peso descubrirme a mí misma, desvelarme, conocer mis profundidades, la sombra y la luz que habitan en mí. Eso me ha llevado hasta mi actual profesión de psicoterapeuta Gestalt.

El velo, para el hinduismo, se llama Maya. Maya nos impide ver la realidad. Yo creía que era algo externo a mí, como si el Mundo fuera un sueño y nada fuera real. El velo era como una niebla que distorsionaba la verdad, lo obvio, lo que hay.

Y así es, Maya es todo esto, Maya es un velo, una niebla, una ceguera, una distorsión, y no es externa, es interna, es propia. Cada uno de nosotros distorsiona según su carácter y estamos convencidos que lo que vemos es lo que hay. De ahí a discusiones, conflictos y guerras no hay más que un paso.

La distorsión es tan sutil, tan fina, tan puta, que es muy difícil de descubrir. Aparenta ser como el velo de la foto de este blog: tenemos la sensación de estar viendo lo que hay detrás con toda claridad, tanto que si alguien nos dice que ve algo diferente, lo vamos a tachar de loco.

El proceso personal lleva a ir despejando esa niebla, a sacar capas del velo y a aceptar que sí, que miramos a través de él. En mi experiencia, sólo la aceptación de mi ceguera me permite percibir la realidad un poco más claramente y sobretodo, a aceptar a los demás con su propia distorsión.

La Gestalt, junto con la Meditación Vipassana, es para mí la combinación perfecta para poder darme cuenta del tupido velo que distorsiona la realidad. La Gestalt es la filosofía de lo obvio, una actitud de vida que facilita ver lo que hay, detectando paciente y atentamente la ilusión creada por la densa niebla.

Según Wikipedia, la meditación vipassana es una técnica de autodiscernimiento basada en la observación de la mente y la materia y sus aspectos de impermanencia, insatisfacción y falta de una esencia inherente e independiente o «yo». O sea, Gestalt y Vipassana son lo mismo. Se trata, básicamente, de la auto-observación, sin pretender cambiar nada, sólo observando y dándose cuenta de lo que hay.


Lo que sana es ver lo que hay. Sencillo, simple....y difícil.


En mi caso, cuanto más hondo voy, más profundidad encuentro, más capas del velo aparecen.


Sólo a través de la aceptación de lo que soy, de mi humanidad en todos los sentidos, de la rendición y de la entrega, alcanzo cierta paz.

3 comentarios:

Irreverens dijo...

Yo también soy cada día más consciente de que tengo más filtros (mentales) que un aspirador.
:P

Pero qué jodido es prescindir de ellos o intentar ver a pesar de ellos...

Ana dijo...

Muy jodido Irre, muy jodido!!

Carol dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Creo que aceptando esa ceguera podemos ir un poco más allá y enternder mas a los demás.