viernes, 26 de septiembre de 2008

Bichos

BRUCE (SPRINGSTEEN)


SCARLETT (O'HARA)

MAIA (NO LA ABEJA)


NIGHTY EL MURCIÉLAGO


Mi gato Maia tiene instinto cazador. No me hace ninguna gracia que sea así, pero no puedo ir en contra de su naturaleza. Sale por mi terraza y se pasea por los tejados.

El otro día estaba tranquilamente viendo la tele con mi hija. Maia apareció tras bajar las escaleras de mi buhardilla. Mi hija dió un salto diciendo: ¿qué lleva en la boca?

Maia, por lo visto, en sus paseos por las alturas, se dedica a cazar murciélagos, pobres animalicos, que deben estar tan tranquilos en sus cuevas oscuras y se ven sorprendidos por el pequeño león que tengo por gato.

Sara se lo sacó de la boca inmediatamente. El pequeño murciélago estaba vivo e intacto. Se le escapó de las manos y se puso a volar en círculos por encima de nuestras cabezas, en el salón de mi casa. Maia se puso como loco dando saltos para intentar alcanzarlo. Sacamos al gato de la sala y volvió a entrar por otra ventana; el murciélago seguía volando en círculos; volvimos a sacar a Maia y volvió a entrar; el murciélago seguía volando por encima de nuestras cabezas.

Finalmente logramos aislar a Maia para que no volviera a entrar, aunque se dedicó a rascar a la puerta y maullar desesperadamente; el murciélago seguía volando en el salón de mi casa, sin acertar a salir por el gran ventanal que manteníamos abierto.

Sara cogió una escoba e intento dirigirlo hacia fuera, sin resultado; yo, alzaba las manos con las palmas abiertas en un supuesto reiki para comunicar empáticamente con el murciélago y hacerlo salir...pero en realidad me protegía para que no se acercara a mí (por cierto, lo del reiki para la empatía, con los murciélagos no funciona, lo digo por si os ocurre alguna vez).

Bruce, el perro, nos miraba desde su cama, con cara alucinado; Scarlett, la gata, ni se inmutó; Alex, mi hijo, ni se enteró, encerrado en su habitación hablando con la novia.

Mi hija, que eso de los animales lo lleva bien (está en 5º de veterinaria) ató una bolsa de plástico a la escoba y se subió a la mesa del salón, en otro intento de "cazar" al maldito murciélago y sacarlo fuera. Lo que aprenden los jóvenes en la Universidad, es alucinante!

Tras más de media hora de dar escobazos al vacío con bolsa Carrefour incluida, pilló al murciélago y logró interrumpir su vuelo circular compulsivo, que dicho sea de paso, el pobre animal debía estar muerto de miedo tras ser el juguete viviente de Maia, el objeto de caza de mi hija y un sujeto digno de empatía reikista para mí.

Lo soltamos fuera, se quedó un rato arrapado a la pared, momento que aproveché para observarlo atentamente ya sin el peligro de que me rozara, y salió volando. Curioso bicho. Nunca había podido ver a uno tan de cerca y sin volar, quietecito que estaba él tras las emociones que acababa de vivir. Lástima, no se me ocurrió fotografiarlo, pero no creo que sea muy diferente de otros murciélagos, aunque creo que existen muuuchas razas.

Esto es lo que tiene vivir en un piso que más parece un zoo, con nuestro perro labrador Bruce, mi salvaje gato Maia, la excelentísima marquesa persa, Scarlett, la doctora caza murciélagos Sara y el dandy Alex.... más una servidora, que estoy cada día más como una puta cabra.

8 comentarios:

Ana dijo...

Curioso que mi bicho adoptado en esta página sea mi "Nighty", un murciélago!!!

Juana dijo...

jajajajaja me encanta, es que la vida esta llena de aventuras cotidianas, a estas horas de la mañana es un placer que te hagan reír MUCHAS GRACIAS

Juana dijo...

Y es fácilmente observable que estoy incluida en los "como una puta cabra" jajajajajaja

Wilde dijo...

Tengo un amigo que tiene un perro, sin embargo él lo niega, de hecho si le preguntas 'qué tal tu perro?' le sienta fatal. Siempre te contesta, 'no es mi perro, es un amigo'

Petons!

Irreverens dijo...

¡Menuda fauna, jajajajaja!
:D

Petons

Iria dijo...

Desde luego eres un libro chica. Me gusta cuando explicas estas cosas cotidianas excéntricas, narradas con esa naturalidad tuya tan innata. De veras molas mazo eh!!! Jajajaja (qué cutre queda, pero como me gusta).
Por cierto tus bixos son preciosos, me chiflan. Ahhh y Maia y mi Afrodita se parecen un “Webo”, solo que Afro esta canija perdida, lo que me produce una ternura placida que me hace casi vulnerable y eso me gusta.

UN beso (auténtico, como tú)

Nina Maguid dijo...

Qué valientes tú y tu hija, la vez que entró un murciélago en mi casa, mi marido me amenazó con denunciarme a la protectora de animales por traumar al bicho con mis gritos.

besos

tutu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.