viernes, 7 de mayo de 2010

PERTENENCIA

¿Cómo describir una sensación que nunca antes había tenido? Pertenencia, arraigo, hogar, lugar en el mundo.
Plena certeza, desde los pies a la cabeza, desde el filo de la uña del dedo pequeño de mis extremidades inferiores hasta el pelo de punta que tengo en la coronilla ahora mismo; desde las tripas hasta el corazón, desde el sexo hasta el cerebro, recorriendo todas y cada una de las células que componen mi cuerpo y mi alma.
Certeza de dónde quiero estar, dónde quiero vivir y crear mi hogar, ya, por fin, tras una larga búsqueda. Voy encontrando las piezas que dibujan  una gran parte del puzzle de mi vida. Primero fue la vocación, la profesión; ahora mi hogar. He necesitado estar a punto de perderlo  para valorar lo que tenía y no apreciaba. Casi lo tiro por la borda.
Pero aquí estoy, sintiéndome afortunada por estar donde estoy, agradecida por lo que tengo.
Loca, me volví loca, loca histérica compulsiva, lanzada en mi enajenación mental a la búsqueda de una utopía disfrazada de convencimiento total del paraíso terrenal.  Pasajes por el túnel del terror en el que el miedo y la tristeza inundaban mi lecho con lágrimas de hielo. Masoquismo disfrazado de valor, de evolución. Ego dilatado por el narcisismo insaciable y finalmente...espera un momento, para, céntrate, medita, siente, siente, permite que te invada la sensación, recuerda el bienestar, la facilidad ( no complicaciones), la sencillez y por fin, el arraigo, la certeza.
Hay locuras y locuras

1 comentario:

Vilo dijo...

¡Que así sea!

Siempre siendo consciente del momento presente, con decisión y valentía. Haciendo paradas en el camino no para dejarlo, sino para tomar aire y continuar con más energía aún, para meditar sobre lo ya andado y sacar lo positivo de la experiencia vivida.

Me alegro muchísimo de que te vayan sucediendo cosas buenas en la Vida. Señal de que sigues fluyendo con ella, y conectando con tu Ser más y mejor cada día, Ana...