viernes, 6 de julio de 2007

Premio


Esta mañana he comprobado, sorprendida, que Wilde me otorgaba un premio junto con Iria. La sorpresa ha sido doble: por el premio y por el hecho de que sea conjuntamente con mi querida amiga. Sé que Wilde sabe que lo somos, pero no imaginaba que no podía concebir un blog sin el otro, lo cual demuestra una sensibilidad y una percepción fuera de lo común.

Iria actualmente escribe poco por cuestiones personales y laborales, aunque sé, porque ella misma lo ha dicho, que nos lee cada día. Yo escribo más a menudo y no creo que se note esa amistad y complicidad que hay entre ella y yo. Wilde la ha captado a la perfección.

Llegado este punto me apetece contar cómo surgió esta relación entre Iria y yo... a mi manera...ella tendrá su propia versión en cuanto a su propia experiencia conmigo, sobretodo en sus inicios.

Hace ya más de un año me apunté a una página que se llamaba Facebox, una mezcla de páginas de encuentros y blogs.

Había hecho mi recorrido (bastante típico por cierto) de páginas de encuentros de los que me había cansado por ser pura y duramente para ligar. Tuve mi época, conocí a mucha gente, ligué bastante e hice algunas amistades que aún conservo, algunas puramente virtuales y otras reales.

Facebox funciona como aquí, con la diferencia de que se puede ver quién te ha visitado, hay un messenger interno y se pueden enviar mensajes privados, además de dejar comentarios.

Allí conocí a Iria. Nos empezamos a leer mutuamente. A mí me enganchaba como escribía ella, hasta sentía cierta envidia. Ella dice que le enganchaba como escribía yo y que también sentía cierta envidia.

Yo soy un poco especial en eso de dejar comentarios. Reconozco que puedo llegar a ser algo "abandonadora", o al menos dar esa impresión. En realidad, lo que me pasa es que si no tengo algo realmente interesante que dejar, prefiero no dejar nada. Iria me veía como una "prepotente de mierda", pues veía que a veces entraba en su página y no dejaba nada o simplemente, en mis épocas de "cueva" no visitaba a nadie. Ella se lo tomó como indiferencia y como buena cabezota que es, decidió "seducirme". Y yo, entretanto, en la inopia total de lo que se le movía a ella conmigo. Ella siempre tenía decenas de comentarios y yo muchos menos. Es una de las diferencias entre y yo: ella hace "relaciones públicas" y se mete en el bolsillo a todo dios y yo soy una borde en ese sentido....en el buen sentido de la palabra, porque en realidad hay mucho de timidez.

Poco a poco, nos enganchamos la una a la otra, a lo que escribíamos, y finalmente nos dimos los números de teléfono y desde luego el messenger.

Hemos pasado muchas horas con la oreja pegada al teléfono, compartiendo, discutiendo, incluso a veces peleándonos. Hemos visto salir el sol hablando o chateando. Hemos reído a carcajadas y hemos llorado juntas.

Un día nos conocimos personalmente en Barcelona, en septiembre pasado. Fue emocionante. Nos mirábamos y casi no podíamos creer estar ahí una delante de la otra. Había otras personas y al final nos lo montamos para poder estar solas. Lo necesitábamos. La despedida fue emotiva, un fuerte abrazo con lágrimas en los ojos, con la sensación de estar unidas por un hilo invisible que elimina el tiempo y el espacio que nos separa físicamente.

No nos hemos vuelto a ver y el hilo sigue intacto. Nos borramos casi al mismo tiempo de Facebox y nos vinimos aquí. Nuestras vidas han cambiado desde que nos conocemos y ahora casi nunca tenemos ocasión ni de hablar: el trabajo, la familia, los horarios incompatibles han logrado distanciarnos en cuanto a nuestras conversaciones, para nada en cuanto a lo que nos une, desde el corazón.

Este premio concedido por Wilde a las dos es una especie de demostración visible de ese hilo que cruza España desde Almería hasta Barcelona, desde El transcurrir de los días hasta A través del velo y que ha pasado, perceptiblemente por Vigo y Enkadenados.

Esta noche Iria y yo hablaremos para comentarlo y decidir a quién premiamos nosotras.

Gracias Wilde, gracias Iria y gracias a todos los que pasáis por aquí.

5 comentarios:

Iria dijo...

Ana, mi querida Ana, ufff ahora mismo no tengo palabras y un cola_cao mental del copón, lo que si tengo claro es que eres MARAVILLOSA.
Prometo dejarte un comentario más coherente mañana (o dentro de unas horas) hasta entonces, tropecientosmil besos hermana sin tiempo ni espacio, porque entre nosotras eso, no existe.

Mariano dijo...

Preciosa historia. Desde luego una larga amistad puede nacer en cualquier sitio.
Enhorabuena por el premio compartido, pero sobre todo enhorabuena por vuestra vida compartida.

Ana dijo...

Gracias Mariano!! No sé qué más decir, sino que tienes razón: el auténtico premio es tener una amiga como Iria.
Besossss

tootels dijo...

precioso niña.... muy bonito de verdad... confirmado eres un solete!!!

Ana dijo...

:-)gracias Tootels, tú sí que eres un sol!!

Iria: no te he contestado al comentario esperando por si dejabas otro. Como veo que lo has dejado en tu blog, te contesto ahora: sabes perfectamente lo que significas para mí y yo sé lo que significo para tí, o sea que la entrada es una forma de hacer público lo que ya sabemos que existe y me apetecía un montón escribirlo.
A ver si encontramos el momento de hablarnos!!
Besos