martes, 28 de agosto de 2007

VIAJE A MARRUECOS 5


Embalse 9 de Abril

Plaza de Xauen



Aprovecho esta tarde que mi jefa me ha dado fiesta (sé que me va a leer porque me lo ha dicho: Ana, así aprovechas y escribes el siguiente capítulo del viaje), pues eso, para escribir el quinto día en Marruecos. Y es que Isa, mi compañera de viaje, es también mi jefa. La he animado a que deje algún comentario, pues ella es co-protagonista de todo lo que escribo y bien es sabido que un viaje o cualquier experiencia es diferente para cada uno aunque las circunstancias sean las mismas, por lo que su aportación no hará más que enriquecer mi relato con sus propias vivencias.

El quinto día nos levantamos temprano. Nos esperaba la excursión a Xauen, a 150 Kms de Asilah. Quedamos a las 7.30 de la mañana con nuestro taxista habitual, Arabi, el mismo que nos vino a buscar al puerto de Tánger a nuestra llegada a Marruecos, en la misma puerta de la medina en que nos dejó el primer día. A las 7 ya estábamos allí y aprovechamos para desayunar algo en una de las cafeterías, que ya estaban abiertas.

Una vez en el taxi, maneta de la ventanilla controlada y nos ponemos en marcha. A los pocos kilómetros de ruta aparece ante nuestros ojos un embalse rodeado de naturaleza. Paramos a hacer fotos y seguimos la ruta. Poco a poco nos fuimos adentrando en el país, alejándonos del mar, hacia el interior. Pasamos Tetuán y empezamos a subir por una carretera de curvas hasta llegar a Xauen.

Xauen
Xauen es una población en la montaña, con abetos incluidos. Tiene su medina, como Asilah, encaramada en la ladera por lo que sus calles son empinadas y con muchas escaleras que salvan los desniveles en los que está construida. La máxima característica de Xauen es que es azul, con muchos tonos, predominando el añil. Al llegar, dejamos el taxi y entramos en la medina, callejuelas que subían, estrechas y llenas de tiendas de todo tipo. Desembocamos en una plaza con un inmenso abeto en el centro. Nos fuimos los tres directos a una cafetería. El trayecto había durado unas 3 horas y necesitábamos un café urgentemente. Allí nos pusimos de acuerdo con Arabi: él nos acompañaba primero hasta un lavadero público, seguíamos nosotras por nuestra cuenta, paseando por la medina y al acabar lo llamábamos por teléfono. Mientras, él se enteraría de una dirección a la que Isa y yo teníamos que acudir...y esa es una de las anécdotas más curiosas de nuestro viaje:

Xauen
Cuando le dijimos a Ana, nuestra anfitriona, que queríamos ir a Xauen porque nos habían dicho que era muy bonito y porque era una de las poblaciones cercanas a Asilah más interesantes, nos dijo que según el día que fuéramos, nos acompañaría, pues tenía unos recados que hacer allí. Decidimos ir el martes y finalmente Ana no pudo ir con nosotras. Y nos hizo un encargo: recientemente le había escrito por correo electrónico un hombre español que también había abierto un hotelito, en Xauen. Le interesaba compartir experiencias e intercambiar impresiones, incluso llegar a ayudarse mutuamente y enviarse clientes el uno al otro. De momento, él no tenía mucha clientela y parecía algo desanimado, según nos dijo Ana. Nos pedía que lo fuéramos a ver nosotras, ya que ella no podía porque, además.....él había sabido de la existencia de Ana y Dar Manara a través de un blog que había encontrado navegando por la red. Lo que más le había impactado y lo que le decidió a escribir a Ana fue el cariño con el que la persona autora del blog hablaba de Ana.
¿Adivináis de quién era el blog? Pues sí, era el mío, este blog, A través del velo!!!
Era como cerrar un círculo y yo estaba completamente decidida a conocer a Marcos y completar la historia, por lo que a mí respecta.

Así que Isa y yo nos paseamos durante horas por Xauen, hicimos muchas fotos y disfrutamos como enanas de la bella medina. Hicimos algunas compras, entre ellas mis adoradas piedras: rosas del desierto y otras especies. Paramos para comer y nos encontramos con Arabi que nos indicó la ubicación de Dar Hannan, el hotel de Marcos. Entramos y conocimos a Marcos. Nos enseñó la casa, una bellísima construcción que tuvo que reformar por completo. Nos contó ciertas anécdotas de la compra y reforma de Dar Hannan, como que encontró unos papeles antiguos dentro de una pared o la dificultad de trabajar con personas de otra cultura que tienen un concepto completamente diferente del nuestro.

Lavadero de Xauen El butanero
Dar Hannan tiene 5 habitaciones, amplias, espaciosas, luminosas, cada una de ellas con su baño incorporado, mezcla de tradición y modernidad. Lo más espectacular de la casa, desde mi punto de vista, es una increíble y maravillosa terraza en lo alto con unas vistas alucinantes. Os dejo el link para que lo veáis por vosotros mismos:http://www.darhannan.com/

Estuvimos más de dos horas charlando con Marcos, le contamos la "casualidad": el blog por el que había contactado a Ana de Dar Manara era el mío. Tanto Isa como yo nos sentimos muy a gusto en su compañía y si algún día volvemos a Marruecos (que lo haremos, al menos yo!!) nos apuntamos a unos días en Xauen en casa de Marcos.

Desde la terraza de Dar Hannan

Y ya... se hacía tarde, Arabi nos esperaba en la plaza y si había tiempo, nos queríamos parar en Tetuán para visitar un poco. No fue posible, la noche se nos echaba encima y nos daba el tiempo justo de llegar a Asilah para cenar. Así lo hicimos. Ana nos esperaba y decidimos irnos a cenar las tres juntas para contarle nuestra jornada. Como no, lo hicimos en el restaurante de su amigo marroquí, el mismo al que habíamos ido prácticamente cada día. La conversación fue muy animada y así terminó nuestro quinto día....Isa y yo nos derrumbamos en nuestras respectivas camas, cansadas y contentas y sintiendo que ya...el siguiente sería el último día completo en Asilah y en Marruecos.


Isa, Ana y Ana

Fin del quinto día.

5 comentarios:

MonikaMDQ dijo...

Que ídola Isa, no sólo te da la tarde sino que además te deja escribir y te lee. No cualquiera eh?
Me ha encantado tu crónica, es como estar ahi. Las fotos una mejor que la otra.
Y en la foto que están las 3, se las ve guapas , felices y bronceadas, que envidia (sana)!
un beso

Viguetana dijo...

Quina cara de vacances que feu!!
:-)
I quina meravella això de tenir tan bona relació amb la teva "jefa" (em recorda el bon rotllo que jo tenia amb el meu antic jefe.)
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Por cierto, dile a ese tal Marcos que me ha encantado su hotel. Es absolutamente precioso. He estado navegando por su página web y opino que ha sabido transmitir en ella el ambiente y la magia de su lugar.
Espero que tenga mucha suerte con su nueva empresa. Por lo que a mí respecta, cuando me entere de que alguien viaja Marruecos, le haré publicidad.
:-)

Petonets, reina, i bon dia!

La interrogación dijo...

Hola, no he podido responder hasta ahora. Gracias por tu visita.
Vaya buena descripción del viaje tuyo. Vendré con más tiempo que todavía estoy aterrizando.
Besos

Ana dijo...

Monika: es cierto, es una suerte tener una jefa así!! Me alegro de llegar a transmitir el viaje escribiendo y enseñando las fotos!! Gracias!

Viguetana:es cierto que el hotel es una pasada, igual que dar Manara, donde nos alojábamos, aunque muy diferentes. Para mí, es otra manera de alojarse, más una casa que un hotel y esa característica la tienen las dos. Mi amiga Ana prefiere llamarla casa de reposo, o de salud, que hotel.

Interrogación: me alegro de que te hayas pasado por aquí.Por lo que dices, has estado fuera!! si es así, bienvenida. Pásate cuando quieras, estás en tu casa.

besos a las 3!!

Veronica * Paseo Mágico dijo...

Gracias por tus palabras.
No puedo dejar de admirar lo que escribes, el viaje, las fotos, una preciosura.

Un abarzote!