sábado, 22 de septiembre de 2007

GRAFOLOGÍA

Comparto La Contra de hoy. Me parece super interesante y me ha recordado que hace unos años, dentro del marco de mis multiplísimas aficiones e intereses, pensé seriamente en estudiar grafología (también pensé en estudiar enología, que no tiene nada que ver, hasta ahí llegaba mi dispersión).
Lo que no sabía entonces, al menos tan claramente como ahora, tras leer este artículo, es que la grafología es otra manera de conocerme a mí misma y de poder evolucionar como ser humano. Algo rondaba en mi interior: hace ya tiempo que detecté que los días chungos escribo peor y que cuando me siento bien, mi letra mejora notablemente. Suelo dejar las a abiertas, lo cual bien podría significar que me cuesta acabar las cosas, cerrar temas (me lo acabo de inventar, pero no me extrañaría que por ahí fueran los tiros conociéndome como me conozco).

Y ya me ha metido la tía esa el gusanillo en el cuerpo!! ahora mismo me iría a estudiar grafología... y eso que me he prometido a mí misma no meterme en ninguna formación más, a pesar de haber muchas que me tientan, como la Terapia Corporal Integrativa, las Constelaciones Familiares o ahora mismo la de Grafología.... pero es que entonces me convierto en la típica adolescente que no quiere crecer, estudiando siempre para no afrontar la responsabilidad de un curro, de estar preparada para afrontar la vida como adulta, sintiendo que nunca estoy suficientemente formada para ello.

Y es que en diciembre acabo mi formación como psicoterapeuta y ya me siento inquieta por ello y por no tener NADA MÁS que mi trabajo, mis hijos y mi casa, como si no pudiera vivir sin estudiar algo.

Sé perfectamente que ahí hay un tema neurótico y lo que ahora quiero es discernir cuánto hay de neura y cuánto de interés real sano, porque los comportamientos neuróticos siempre tienen un lado positivo, alguna ventaja, algún beneficio, sino, por muy neurótico e inconsciente que sea, lo abandonaríamos.


La Contra de la Vanguardia
MONTSE PERELLÓ GINÉ · GRAFÓLOGA Y GRAFOTERAPEUTA
"Somos como escribimos"
LLUÍS AMIGUET - 22/09/2007

Tengo 31 años. Nací en Arbeca. Vivo en pareja y conozco el porqué de cada uno de sus grafos. Tengo una ahijada.Dios no escribe con renglones torcidos, porque sólo los tuercen los pesimistas. La letra de la mayoría de los políticos demuestra que saben aparentar talento aunque no lo tengan. Si corriges tu caligrafía, te corriges a ti mismo

-Me llegó un manuscrito de una multinacional: el candidato a directivo había pasado las pruebas de selección y la última parte del proceso era que mi gabinete analizara su letra.
- ¿Y...?
- Dictaminamos que en sus trazos se apreciaba claramente su adicción a la cocaína.
- ¿Cómo pudo saberlo sólo por la letra?
- Una adicción se hace evidente en la grafía pastosa del adicto.
- ¿A qué se refiere al decir pastosa?
- El candidato cargaba las tintas en milímetros de forma claramente apreciable para un grafólogo con experiencia.
- ¿Y la multinacional les creyó?
- Era cierto y el candidato lo reconoció. Tomaron nota, desde luego, pero era tan idóneo para el puesto que la empresa le contrató y después le pagó un buen tratamiento de deshabituación. Fue un buen final para todos.
- ¿Qué otros defectos detectan ustedes?
- Las anoréxicas o bulímicas, por ejemplo: tienden a invadir el espacio interletra. Solemos decir que se lo comen.Los trastornos de alimentación se detectan en la letra como otros desórdenes afectivos u emocionales y el estado de ánimo al escribir.
- En el cole hacíamos caligrafía con los aburridos cuadernos Rubio.
- Esa caligrafía normativa de colegio de pago era parte de la formación tradicional.
- O deformación...
- El sistema de educación tradicional, tal vez sin ser consciente de ello, sabía muy bien lo que hacía: estaba moldeando su carácter de forma muy eficaz, porque su caligrafía no es mera cuestión estética: no se trata sólo de un reflejo de la personalidad, sino que el propio acto de escribir nos conforma a nosotros y nuestras personalidades.
- ¿La caligrafía nos formaba o deformaba?
- Exactamente: nos formaba en lo más íntimo: nuestro modo de ser. Y cuando hemos ido creciendo nos hemos ido librando precisamente de esos moldes canónicos del colegio y hemos adaptado nuestros grafos a nuestra personalidad en continua evolución.
- ¿Si modificamos nuestra caligrafía, modificamos nuestra personalidad?
- Podemos modificar nuestra grafía y con ese esfuerzo y en ese proceso mejorar nuestra personalidad. Con determinados ejercicios, depuramos algunos de nuestros defectos al hacernos conscientes de ellos tras analizar nuestra letra y al tratar de corregirla.
- Por ejemplo.
- En nuestra grafía se manifiestan la capacidad analítica y de síntesis, la creatividad, la concentración, el talante proactivo o pasivo, el optimismo o la melancolía y muchos otros trastornos emocionales y afectivos.
- ¿Puede ser más precisa?
- Por ejemplo, el análisis de cómo escribe usted la tilde (el gorrito) de la t nos permite deducir su fuerza de voluntad y también si tiene usted un trastorno volitivo.
- ¿Dice usted que si mejoro mis t, mejoraría también mi fuerza de voluntad?
- En eso consiste precisamente la grafoterapia: al analizar su t con el grafoterapeuta, usted se haría plenamente consciente de su fuerza de voluntad y al trabajar su grafía con determinados ejercicios podría mejorar también su personalidad.
- ¿Cuál es el fundamento de esa terapia?
- La toma de conciencia de quien la sigue sobre sus propios defectos, problemas y también de sus virtudes. Al ejercitar la escritura y tratar de mejorar los grafos se realiza un acto de voluntad que hace consciente lo que permanecía antes oculto para cada uno.
-"Nosce te ipsum".
- Conocerse a uno mismo es el primer paso para mejorarse, y el grafoterapeuta analiza cada grafía, desvela la información que proporciona y propone métodos para mejorarla, mejorando también al mismo tiempo la personalidad.
- ¿Puede ser más específica?
- Otro ejemplo sería la forma en que trazamos el óvalo de la letra g:proporciona información sobre su sexualidad.
- ¿Cómo?
- Se pueden detectar desórdenes libidinales en ese óvalo; una ninfomanía o una anorgasmia. Si trabaja usted y se ejercita en modificar ese óvalo, también será consciente de su conducta sexual y podría mejorarla.
- ¿Mejoraré mi vida sexual sólo con trazar mejor mis g?
- Sus g forman parte de su personalidad. Ese análisis debe contextualizarse en toda su caligrafía personal y al calibrar la inclinación, la presión, la forma, la línea base y la continuidad de toda la escritura.
- Supongo que le llevarán a su consulta muchas letras de seres queridos.
- A menudo.
- ¿Y si no entiende usted nada de lo escrito?
- De algún modo, cuando alguien caligrafía sin preocuparse de que se le entienda, denota su falta de interés en ser comprendido: es usted un soberbio y pasa de los demás.
- ¿Y si no entiendo mi propia letra?
- Esa falta de comunicación y ese descuido que usted tiene con los demás también lo hace extensivo a usted mismo. Es un vago.
- Cada vez escribimos menos a mano.
- Es igual: la utilice a menudo o no, su grafía será tan personal y tan valiosa como si no hubiera ordenadores.
- Firmar, firmamos a menudo: ¿si modifico mi firma, modifico mi conducta?
- Exactamente igual: la firma es un indicador de los grandes cambios en nuestra vida y personalidad. Llega un día en que tu firma no te gusta y la cambias, porque tú también has cambiado. Si un grafoterapeuta la analiza, le explicará cómo y por qué ha cambiado.

13 comentarios:

Desesperada dijo...

yo me corregía mucho de adolescente, quería tener una letra perfecta. mmm, tras leer esta entrevista, eso no dice nada bueno de mí, ja ja ja. muy interesante, sí señora.

Ana dijo...

O sí, Desperate, quizás quiere decir que eres muy exigente contigo misma y con afán de perfección... claro que eso, hasta cierto punto es muy cansado.. jajajaj!!
A escribir, a escribir y a hacer bien marcados los palitos de las T y las redondas de las G!! (tendrá algo que ver con el punto G??...vaya coincidencia!!!)
besos

Jordi dijo...

Buenos días... El azar, la casualidad o la causalidad, me han traído hasta tu blog, me atrae. Yo, después de leer LA CONTRA de La Vanguardia, también me he sentido con la necesidad imperiosa de profundizar en la grafología, jajajaja.

Puede que sea porque me gusta analizar a todo y a todos y porque creo, firmemente, que todo está relacionado... Tengo en mente el escribir un libro el que intentaré explicas cómo concibo la existencia a partir de algo tan simple como un tomate (el TODO de puede explicar a partir de cualquiera de sus PARTES )... Pues eso, sí mi dispersión me deja ( que seguro que es más acentuada que la tuya jajajaja ) todo se andará.

Bueno, voy a seguir buscando por ahí, algún camino que me lleve hasta la grafología.

Un beso.

Jordi

La interrogación dijo...

Debí haber seguido mi interés al terminar la carrera de psicología y haber aprovechado que tenía tiempo para estudiar grafología.
Siempre me ha atraído y me parece muy interesante aunque sea como autoterapia.
No sé, quizá saque tiempo algún día...
Besos

Ana dijo...

Hola Jordi, bienvenido a mi blog. Digamos que es la causalidad lo que te ha traído hasta aquí, no creo en las casualidades. Interesante lo del tomate... en gestalt decimos que el todo es más que la suma de las partes! En todo caso, la dispersión tiene sus cosas buenas, aunque, a fuerza de golpes he aprendido que quién mucho abarca poco aprieta...
Adelante con el libro!!!
Besos y gracias por la visita

Ana dijo...

Hola Inte, nunca es tarde o sea que ánimos!! Quizás yo también algún día... jeje...
Besos

MonikaMDQ dijo...

A mi siempre me llamó la atención la grafología. Ahora leyendo toda tu entrada directamente me atrapó. Quizás no le había prestado la debida atención, no se, pero me hizo reflexionar.

Además, mi firma cambió hace un tiempo y yo tambien cambié, lo que no recuerdo si pasaron ambas cosas juntas, leyendo tu escrito, supongo que si.
Muy interesante Ana! gracias por toda ésta información.
besotes

Jordi dijo...

Bueno, yo no lo comparto... Las partes y el todo son exactamente lo mismo, por lo tanto la suma, por separado, ha de dar un resultado idéntico

Ana dijo...

jordi: matemáticamente así es. Humanísticamente, como diría un antiguo blogger, 2+2=5. Me explico: la idea de que el todo es más que la suma de las partes se basa en que si se saben aprovechar las potencialidades de cada individuo, alejándonos de jerarquías y de estructuras piramidales (es un ejemplo, para entenderlo mejor podrías leer algo de gestalt o de teoría de la complejidad)el resultado que se obtiene es mayor que la simple suma de los individuos. No sé si queda muy claro, me es difícil explicarlo aquí.Un saludo

Mor dijo...

Hola Ana, este artículo sobre la grafología es realmente interesante. Yo estudié grafología y puedo asegurar que se aprende a conocerse uno mismo y a conocer a los demás, por lo que puedes enterder a las personas mucho mejor.

Ana dijo...

mor, bienvenido/a a mi blog. Gracias por tu aportación. Es un tema realmente interesante.

Jordi dijo...

sí, me queda claro. Sin embargo.. El hecho de que la suma de una serie de elementos dé como resultado una mejor optimización de los mismos, no significa que sigan siendo el mismo número...

Una persona, en potencia puede ser 100, y en acto 100-x. Lo que es en esencia, no se puede sumar ni restar. Lo que es, ES y lo que no es , NO ES.

Jordi dijo...

que no sigan siendo el mismo número quería decir.